Un análisis de la fauna urbana revela la presencia de parásitos potencialmente peligrosos en las heces de especies como palomas, cotorras y los murciélagos.
La especie ha puesto en jaque a los ecosistemas acuáticos de Polonia tras ser liberado en un aislado lago, provocando una rápida pérdida de biodiversidad.
Entrañan un peligro que pasa por la erradicación de especies autóctonas locales, fundamentales para el sector económico, pero también el riesgo de catástrofes medioambientales en ríos.