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El alma de Lisboa

El alma de Lisboa

No diría yo que Alma es un restaurante de vanguardia, ni siquiera contemporáneo, pero sí que es decididamente moderno para los usos portugueses. Su elegancia revela también un enorme amor por la gran cocina de siempre. Hay que mejorar algo el pretencioso servicio, pero haga lo que haga, Alma ya es un muy notable restaurante y una bocanada de aire fresco en el desértico panorama portugués.
Gracias, Antonio Muñoz Molina

Gracias, Antonio Muñoz Molina

En Como la sombra que se va, que he leído este verano en Lisboa, Muñoz Molina describe el zeitgeist de aquella época que nos impulsaba a querer ser unos eternos adolescentes, que soñaban con convertirse en personajes de una película de Woody Allen, deseosos de vivir en una buhardilla en la Plaza de Ópera, rodeados de libros, comics, músicas, viviendo la noche a tope en Malasaña, entre alcohol, rock, jazz y, quién sabe qué otras drogas.
De terremotos y otros desastres

De terremotos y otros desastres

Los desastres naturales ocurren en un dónde, un cómo, un porqué y un cuándo... Lo terrible de este razonamiento es que el ciudadano de a pie no tiene por qué saber quién rige esas preguntas. Información y ordenación del territorio. Dos palabras simples que afectan a muchos intereses económicos; privados, claro.
Pasión por el Atleti: por qué he ido a Lisboa

Pasión por el Atleti: por qué he ido a Lisboa

Pasión, en alguna acepción, es también sufrimiento, del que hace que las alegrías se disfruten más. Para ser del Atleti, hay que vivir. Hay que entender que la felicidad completa y perpetua no existe, que lo que hay son momentos de felicidad que hay que disfrutar y aprovechar.
Pasión por el Real Madrid: por qué no he ido a Lisboa

Pasión por el Real Madrid: por qué no he ido a Lisboa

Si la dicha se repite este sábado, recordaré melancólico los tiempos en que hacía pellas entre semana en el colegio para ir a ver a entrenar a Di Stéfano, Puskas, Gento, Santamaría, y tantos otros, al campo de tierra que había en Concha Espina, donde hoy está la sofisticada Esquina del Bernabéu.