La muerte de Irene de Grecia: una triste casualidad, con la reina Sofía hasta el final, un homenaje en España y un último deseo
La hermana de la reina Sofía y del último rey de los helenos, falleció el 15 de enero de 2026 a los 83 años. Su última voluntad es descansar junto a su familia.

En 2023 se conoció que Irene de Grecia sufría un deterioro cognitivo grave. Al final de ese año cerró su fundación Mundo en Armonía y poco a poco redujo sus apariciones públicas. El verano de 2024 fue el último que pasó en Marivent, mientras que su última foto con vida se tomó el 7 de febrero de 2025 en la boda de su ahijado Nicolás de Grecia con Chrysi Vardinoyannis.
Desde entonces su estado fue empeorando y su vida se fue apagando poco a poco. Sin embargo, su declive se aceleró en sus últimos días. La prueba fue que el 10 de enero de 2025, la reina Sofía viajó a París para una misa funeral en memoria de su prima y amiga Tatiana Radziwill, fallecida el 19 de diciembre de 2024 a los 86 años.

Que se separara de su lado para trasladarse a la capital francesa indicaba que no estaba tan grave. Sin embargo, las alarmas saltaron tres días después cuando casa real comunicó que la reina Sofía cancelaba los dos actos que tenía en su agenda para la semana en Gran Canaria. No tardó en confirmarse que la razón era la salud de su hermana.
Tristemente el desenlace parecía inminente, y así fue. Irene de Grecia falleció a las 11:40 horas del jueves 15 de enero de 2026 a los 83 años. Así lo hizo saber la casa real española a través de un comunicado firmado por los reyes Felipe y Letizia y la reina Sofía.

Se indicó además que el fallecimiento había tenido lugar en La Zarzuela, lugar en el que vivía la princesa Irene desde que en 1981 falleció la reina Federica de Grecia y los reyes Juan Carlos y Sofía la invitaron a ocupar unas habitaciones en su residencia.
Como añadió la oficina de la familia real griega, la princesa Irene falleció rodeada de sus seres queridos. No se conoce exactamente quién estuvo junto a ella hasta que exhaló su último aliento, pero sin duda no se movió de su cama su hermana, doña Sofía.
Las dos han estado unidas desde siempre, pero más desde el fallecimiento de su madre, el establecimiento de Irene en España y el paso de los años.
Homenaje a Constantino el día del fallecimiento de Irene
Quiso la casualidad, la triste casualidad, que mientras Irene de Grecia emprendía el camino hacia la otra vida, en el cementerio de Tatoi, donde ella misma descansará para la eternidad, se celebraba un homenaje a su hermano.

Constantino II falleció el 10 de enero de 2023 a los 82 años y fue enterrado en Tatoi, lugar al que cada año por estas fechas se desplazan algunos de sus familiares para un servicio en su memoria. En esta ocasión se encontraban en Tatoi la reina Ana María y los príncipes Pablo y Nicolás, viuda e hijos respectivamente de Constantino de Grecia, que recibieron allí la triste noticia de la muerte de la princesa Irene.
Así se despide a Irene de Grecia
Como confirmó casa real, el mismo día del deceso se instaló una capilla ardiente en La Zarzuela para la familia. El sábado 17, sus restos mortales se trasladan a la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio de Madrid, donde permanecerán unas horas. Se entiende que habrá un servicio en este templo ortodoxo, la religión que profesaba la fallecida.

Posteriormente, la princesa Irene será trasladada a Grecia, el país en el que no nació, porque vino al mundo en Sudáfrica debido al exilio, pero en el que vivió 20 años y en el que fue feliz. El lunes 19 de enero se celebrará un funeral en su memoria en Atenas, con presencia de la familia real griega, de la familia real y la familia del rey de España y a buen seguro de miembros de otras casas reales.
Seguidamente se cumplirá la esperable última voluntad de Irene de Grecia, que recibirá sepultura en el cementerio de Tatoi, el lugar de enterramiento de la familia real griega y donde descansan sus padres, los Reyes Pablo y Federica, y su hermano Constantino, el último rey de los helenos.