El tenista croata Marin Cilic no pudo reprimir las lágrimas tras lesionarse en el pie izquierdo durante la final de Wimbledon que ha disputado ante el suizo Roger Federer. Tras un momento de llanto desconsolado, Cilic ha recibido tratamiento médico y ha saltado a la pista a seguir jugando el encuentro.
Fanfarria y gloria eterna para un Djokovic que redondeó el mejor año de su vida con suficiencia, como el sobresaliente número 1 del mundo que es. Demostró e Greenwich que, a día de hoy, en un cara a cara por un título, es imbatible; cuando hay un trofeo en liza, no hay quien pueda derrocarle.
Se le resiste el título del World Tour Finals a Rafa Nadal. Un Djokovic muy superior ha sido quien le ha apeado de la final de Londres. Una derrota inevitable, viendo el despliegue del serbio sobre la pista. El número 1 ha ganado en regularidad, constancia, efectividad y control de la situación.