"Primero vinieron por..."
"No deberían promocionarse libros con claro sesgo ultraderechista en los expositores de una biblioteca pública".

Visitaba el otro día la Biblioteca Púbica Francisco Villaespesa de Almería dependiente de la Junta de Andalucía y mi sorpresa, que fue a la par que mi indignación, fue encontrarme en lugar destacado, concretamente en los expositores donde colocan las novedades literarias u obras de alto interés, dos libros.
Uno era "El Suicidio de España. La Autocracia de Pedro Sánchez", el otro "1936 Cruzada, no Guerra Civil". Ni España es una autocracia ni se encamina hacia ningún suicidio colectivo, ni la guerra civil española fue una cruzada para salvar la patria del hereje masón y bolchevique. Nada es así, como tampoco deberían promocionarse libros con claro sesgo ultraderechista en los expositores de una biblioteca pública, en este caso dependiente de la Junta de Andalucía, y en consecuencia sufragada por todos.
De hecho, ya me parece grave que se adquieran determinados títulos que incitan al odio pero que además se fundamentan en la mentira y en un revisionismo inadmisible e insultante tanto desde el punto de vista académico como intelectual; cuanto menos su exposición en un lugar tan destacado de la sala. En palabras del filósofo y pedagogo José Antonio Marina: "es respetable exponer opiniones, pero no todas las opiniones son respetables". Así, las opiniones que traspasan claramente los límites de la libertad, la democracia, los derechos fundamentales, el constitucionalismo y las reglas de juego que nos hemos dado no deben campar a sus anchas por ningún sitio, y desde las posiciones democráticas debemos hacerles frente, cuestionar y denunciar.
No se puede blanquear, banalizar, ni mantener una equidistancia ingenua mucho menos idiota ante personas, grupos o instituciones que directa o indirectamente atacan la libertad y los derechos tanto de manera individual como colectivamente en el espacio público compartido. Los procesos de emulación existen, la política comparada es una parte central de la ciencia política y del derecho, y en consecuencia mañana nos podemos encontrar en Europa y en nuestro país un ICE patrio que a su vez ya está emulando en los Estados Unidos de América aquella GESTAPO alemana del 38. Hoy el máximo exponente del fascismo, por lo que significa y comporta, es Trump y en España ese Trumpismo lo representa VOX y Abascal, por todo ello el PP tiene más que un reto una responsabilidad histórica que está cuanto menos obviando, unos porque están cómodos y felices en ese lodazal y otros por omisión y miedo.
Dicen que la historia es cíclica, que la historia se repite, apliquémonos el cuento y acordémonos del pastor luterano Martin Niemöler cuando decía: "Primero vinieron por..."
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Antonio Martínez Rodríguez es senador socialista por Almería.
