Celia Martínez, farmacéutica experta en dermocosmética: "Que un producto sea viral no significa que a ti te vaya a ir bien y muchas veces suele salir hasta mal"
Conocida en redes como @theporefectskin, la experta ha querido hacer una guía fácil para el cuidado de la piel.

El mundo de la cosmética es infinito. Cada día se lanzan productos nuevos, se trabaja para investigar cómo utilizar mejor los activos disponibles y las redes sociales popularizan remedios milagrosos que no siempre son efectivos. Por eso Celia Martínez, farmacéutica experta en dermocosmética, conocida en redes como @theporefectskin, decidió escribir su primer libro Tu piel, tu crush (Molino).
"Hay mucha información, cada vez hay más y más y más. Y más que información errónea, que también la hay, creo que hay sobreinformación de cosas que tienes que hacer, cosas que no tienes que hacer, cosas que no estás haciendo suficientemente bien, tienes que comprarte esto...", destaca la farmacéutica, cuya intención es que el libro sirva de guía.
Martínez reconoce que ella misma ha sido "la primera víctima" en sentirse tentada a comprar un producto sin saber. "Yo que llevo teniendo acné toda mi vida, he buscado milagros en internet hasta que dije ‘céntrate, estudia y mira lo que necesitas’, entonces quería facilitarle a la gente eso", apunta. "Es muy típico que una amiga te diga ‘esto me ha ido super bien’, pues no. A ella le ha podido ir muy bien pero igual tu piel no es como la suya, tu piel no reacciona igual, no tenéis las mismas necesidades... El que algo sea viral no significa que a ti te vaya a ir bien y muchas veces suele salir hasta mal", recuerda la farmacéutica.

La importancia de identificar el tipo de piel
Elegir los mejores productos para cada uno no es fácil, principalmente porque no todo el mundo sabe qué tipo de piel tiene y cuál es su estado en ese momento concreto. “Primero hay que ver si es seca, grasa o mixta... Luego ya, a partir de ahí, ver qué necesidades tiene. Si tienes acné, poro dilatado, líneas de expresión, manchas... ir identificando poco a poco lo que tu piel va necesitando”, explica Martínez.
Es a partir de ese momento cuando puedes empezar a construir una rutina. “Hay que saber qué activos te pueden ir bien y cuales te pueden ir mal. También saber si la tienes sensible, deshidratada... Es complicado”, reconoce la farmacéutica.
“El estado de la piel además puede cambiar. Por ejemplo, influyen mucho las hormonas. Si tú tienes la testosterona alta, que muchas veces pasa con el estrés, la piel se vuelve más grasa, salen más granitos, tiene una inflamación general... Y luego a otras personas con el estrés lo que les pasa es todo lo contrario: la piel se les seca, les salen eccemas, se les debilita la barrera... Todo eso al final influye”, detalla Martínez.
A vueltas con el acné
Igual que es imprescindible identificar el estado de la piel antes de utilizar un producto u otro, sucede lo mismo con el acné, ya que no todos los tipos requieren los mismos cuidados. “Hay que ver, por ejemplo, si tienes un acné inflamatorio o no, porque no se va a tratar igual. Yo lo primero que haría es ir siempre al dermatólogo. Que te diga ‘tienes esto’, no ver vídeos de TikTok que te digan ‘si tienes esto, usa esto’ porque lo más probable es que al final utilices demasiados activos, demasiados productos y eso lo que hace es provocar más inflamación, más acné y se te pone la cara fatal”, aconseja Martínez.
Una rutina larga no siempre es la mejor opción
“En algunos casos puede ser perjudicial”, así de clara es la farmacéutica sobre las rutinas de belleza en las que se utilizan muchos productos y que se han popularizado en los últimos años. “Por ejemplo, una piel seca, que se quiere echar cinco capas de esencia, tónico, hidratante, mascarilla... vale, no hay ningún problema. Si tienes la piel muy seca y te la quieres ver con mucho glow o efecto espejo, pues me parece genial. Pero si tienes una piel con tendencia a obstruir los poros y utilizas un tónico hidratante, un crema hidratante, una mascarilla... todo eso puede ir haciendo que tu poro se obstruya porque depende mucho de los ingredientes y muchas veces no nos fijamos, más que nada porque no todo el mundo entiende una lista de ingredientes. Entonces todo eso es contraproducente”, señala Martínez.
Las rutinas largas no solo son poco útiles para ciertas pieles, sino que para algunas personas resultan tediosas por los numerosos pasos y terminan siendo inasumibles. Para aquellos que quieren apostar por una rutina simplificada, ¿qué productos no son negociables? "Yo diría por la mañana limpieza, un sérum antioxidante: si tienes la piel seca te diría vitamina C y si tienes la piel grasa niacinamida. Si necesitas hidratante, hidratante, y si no protección solar que muchas veces hace ese papel", detalla Martínez.
"En la rutina de noche depende de las necesidades que tengas porque ahí le metes más caña a la piel. Yo recomendaría en una piel pasando los 25, que ya empiezas a perder colágeno, retinol alternado a lo mejor con algún alfahidroxiácido dos veces a la semana para ir acelerando la renovación celular. Si tienes la piel acneica, pues azelaico, y si quieres meter antiedad, un retinal. Pero no hace falta usar 500 mil activos porque si no no da abasto la rutina para tanto”, destaca la experta.
Cómo saber si te hace falta un tónico
En muchos casos, el tónico es el producto de la rutina de belleza que más duras genera. ¿Funcionan de verdad? ¿En qué casos es conveniente utilizarlo? Lo cierto es que hay decenas de tónicos para diferentes necesidades y que, como en casi todo, hay que tener en cuenta el estado de la piel de cada uno para saber si incorporarlo a la rutina o no.
“Hay distintos tipos de tónicos. Algunos son exfoliantes, ahora están de moda los llamados milky toners, los hay para calmar e hidratar, depende... Yo un tónico para hidratar o calmar lo veo necesario en una piel que está muy irritada y es un paso extra aparte de la hidratante. Va a notar que le va a calmar la piel, menos rojeces y menos tirante”, explica Martínez.
Sobre los tónicos exfoliantes, la farmacéutica también los ve útiles: “Si no utilizas un sérum exfoliante está bien porque hace falta ir renovando la piel”. “Pero, por ejemplo, los milky toners no son un paso imprescindible. Lo utilizas para que tu piel se vea con mucho glow pero no vas a notar una diferencia a la larga, es para que tu maquillaje se vea bien o en ese día tu piel se vea bonita. El tónico yo lo veo imprescindible si no usas ningún producto en tu rutina que sea para calmar o para exfoliar”, defiende la experta.
Los activos más prometedores y los dispositivos en los que merece la pena invertir
A medida que avanza la ciencia, surgen más activos, ingredientes o formulaciones que prometen mejorar el aspecto de la piel. Para Martínez, si hay que fijarse en dos actualmente esos serían el PDRN (polinucleotidos) y los exosomas. “Es verdad que en cosmética consiguen que tu piel se vea muy bonita, pero por ahora tienen más efecto a nivel medicina estética. Todavía no está muy demostrado que en skincare vayas a notar los resultados que te prometen, pero a medida que vayan avanzando en todo ese tema conseguirán productos que cumplan ese efecto. Los veo muy prometedores”, detalla la farmacéutica.
Y si los activos son cada vez más, también lo son los dispositivos tecnológicos para complementar los tratamientos desde casa. Habitualmente estos gadgets suponen un desembolso grande de dinero, por lo que hay que saber en qué merece la pena invertir. “Si tienes la piel con el tono poco uniforme, apagada, una máscara de led infrarroja. Me gustan bastante. Si lo que quieres es recuperar la firmeza, los que llevan microcorrientes también ayudan bastante”, aconseja Martínez.
Eso sí, la farmacéutica deja algo claro antes de lanzarse a probarlos: “Nada es milagroso y hay que ser muy constante, te diría casi a diario. Si eres vago y te da pereza todo esto es tirar el dinero. Segurísimo. Para eso vas un día a un centro de estética y te haces una radiofrecuencia que al final es como si te hubieras hecho cinco o seis sesiones en casa”.
