Por favor, habilita JavaScript para ver los comentarios de Disqus.
Sara, española que vive en Suiza, cuenta la realidad y desmitifica la vida en aquel país: "Esto no es Narnia, no es para todo el mundo, el proceso es muy duro"

Sara, española que vive en Suiza, cuenta la realidad y desmitifica la vida en aquel país: "Esto no es Narnia, no es para todo el mundo, el proceso es muy duro"

"Al principio nada es guay, te tiras todos los días llorando".

paisaje Suizo
Fotomontaje de un paisaje Suizo y sariita.ruiz.GETTY / sariita.ruiz-TIKTOK

Suiza es uno de los países que, en el imaginario colectivo español, figura entre los lugares donde mejor se vive. Algunos datos ayudan a ello. Por ejemplo, según la Oficina federal de estadística, el salario medio interprofesional es de 6.788 francos suizos brutos al mes (7.405,06 euros) aunque en sectores como la industria farmacéutica se dispara hasta los 10.296 francos (11.231,96 euros).

Suiza figura, además, bastante arriba en el World Happiness Report 2025, una publicación reconocida internacionalmente que mide bienestar y satisfacción de vida y que elaboran el Sustainable Development Solutions Network (SDSN), con apoyo de investigadores del Wellbeing Research Centre de la Universidad de Oxford, y se basa en datos de la Gallup World Poll. Ahí, este país está en el puesto 13 del mundo.

Animados por esos datos y por las experiencias que muchos cuentas en las redes sociales, muchos españoles se lanzan a la aventura y se marchan a vivir allí pensando que les lloverán las oportunidades y el dinero. Pero, muchas veces, la realidad no es como esperan.

Sara, una española que vive allí, ha advertido de que emigrar a cualquier país, también es Suiza, es un proceso duro para el que hay que estar preparado y mentalizado. Según señala, es imprescindible llegar allí sabiendo que al principio la experiencia no va a ser fácil y tener mente abierta para adaptarse y conocer bien la zona.

"Suiza no es para todo el mundo"

"Suiza no es para todo el mundo. Me duele muchísimo ver gente que dice que no es capaz de ser feliz aquí y la realidad es que me lo creo. El hecho de emigrar es salir de tu zona de confort y esto parece como una frase súper bonita y de desarrollo personal, pero no tiene nada de bonito", afirma en TikTok.

"El proceso es muy duro y se pasa realmente mal hasta que te adaptas, empiezas a entender las cosas mejor, intentas poner de tu parte cada día un poquito más", insiste antes de subrayar que hay muchos días en que no te quedan fuerzas y dices: "Joder esto es una mierda, me quiero ir a mi casa, no sé qué hago aquí".

La clave está en "voy a aguantar un poquito más"

La clave en esos momentos, incide, es decir: "Me voy a quedar, voy a aguantar un poquito más, un poquito más, un poquito más, hasta que llega un día que dices: 'Me gusta Suiza":

"Venid con esa mentalidad y si eres una persona que aun así se quiere venir porque quiere mejorar, que allí donde está no es feliz y necesita un cambio, que le da igual lo malo que sea porque sabe que va a ser mejor que lo que tiene ahora mismo, entonces sí es tu oportunidad de venir aquí porque vas a venir con actitud de comerte el mundo y de hacer lo que haga falta, como si tienes que fregar suelos", asegura.

"Se conoce adentrándote en el país, interesándote por él"

Sara insiste en que emigrar y adaptarse "es un proceso y cada vez vas a ir a mejor": "Yo empecé en la limpieza, tuve una deuda de 8.000 francos que me estuve generando por no poder trabajar al principio. Al principio vienes aquí y tienes que estar tanteando todo lo que haces. Empiezas a conocer el país. Se conoce adentrándote en el país, interesándote por el país". 

"Si vienes aquí y no te interesa lo más mínimo ni aprender el idioma ni conocer a la gente, la cultura, vas a tu bola, a intentar sobrevivir simplemente porque te han dicho que este país es maravilloso y vas a ganar un montón por no hacer nada, quédate en tu casa. Me duele ver gente que acaba tan frustrada y machacando tanto a un país cuando este país no te ha prometido nada", destaca.

Distinguir "la realidad" de las redes sociales 

Por eso, hace un llamamiento a distinguir "la realidad" de lo que "pinta la gente de redes sociales": "Esto no es Narnia, es un país donde tienen su trabajo, su cultura y su salario. Al principio nada es guay, te tiras todos los días llorando, no sabes qué hacer, no tienes soluciones para nada, las soluciones te las buscas tú con tu cabeza, porque tu cabeza es la que te machaca". 

MOSTRAR BIOGRAFíA

Soy subdirector en El HuffPost España. Junto a todo el equipo, trato de que el medio conserve la esencia que le caracteriza desde su fundación: escuchar a la gente, no importa desde donde nos lea, apostando siempre por nuevos formatos y por el contenido que demanda la calle, tratado siempre con la máxima rigurosidad.

 

Sobre qué temas escribo

Me centro en virales, cultura digital y tendencias sociales, con especial atención a cómo ciertos fenómenos aparentemente ligeros abren la puerta a debates más profundos. Por ejemplo, el reportaje con el que se dio a conocer Alfredo Corell: “La charla de un profesor de universidad que puso en pie a todo un auditorio”. En aquella época, Corell era un desconocido para el gran público, pero a partir de ese artículo, que tuvo cientos de miles de lectores, su popularidad fue creciendo hasta convertirse en uno de los científicos más respetados de España, con galardones como el I Premio CSIC-Fundación BBVA de Comunicación Científica.

 

Mi trayectoria

Nací en Valladolid, estudié Periodismo en la Universidad de esa misma ciudad y fui becario en 'El Día de Valladolid'. Luego dejé mi tierra para cursar el Máster de Periodismo de la Universidad Autónoma de Madrid y trabajé un año en 'El País' antes de entrar a formar parte en 2012 del equipo de 'El HuffPost España'. Aquí he sido redactor de hard news, responsable de fin de semana, jefe de la sección de virales y, ahora, subdirector. Entre medias, durante un año fui jefe de redes sociales y multidistribución de contenidos en 'Los40'.

 

Una de mis aficiones es escribir ficción y en abril publicaré mi primera novela, 'Agua Pasada' (Maeva Ediciones). He sido finalista en dos concursos literarios: el I Concurso de Microrrelatos 5’ y el Premio Internacional de Microtextos Garzón Céspedes.

 


 

Cómo contactar conmigo: