El invento español que recomiendan en Europa para rebajar la temperatura del interior de la vivienda: "No hace falta taladrar ni se daña nada"
Una experta en calor ha viralizado un método habitual en muchas zonas de España para mantener la casa más fresca durante las olas de calor sin necesidad de aire acondicionado ni costosas instalaciones.
Con los termómetros disparados y las olas de calor cada vez más frecuentes, miles de personas buscan fórmulas para mantener la vivienda fresca sin disparar la factura eléctrica. Y una experta neerlandesa en salud pública cree que la respuesta puede estar en una solución tan sencilla como habitual en muchas zonas de España.
Eline Coolen, coordinadora de calor de la GGD de Ámsterdam, ha recomendado instalar cortinas o telas en el exterior de las ventanas para impedir que los rayos solares entren directamente en la vivienda. La especialista conoció este sistema durante un viaje de trabajo a España y quedó sorprendida por su eficacia.
"Allí es algo completamente normal y muy efectivo", explicó tras compartir el consejo en LinkedIn, donde su publicación se volvió viral en cuestión de horas.
La clave, según explica, consiste en detener el calor antes de que atraviese el cristal. Una vez que la radiación solar entra en la vivienda, resulta mucho más complicado reducir la temperatura interior, especialmente en edificios bien aislados.
Una barra de ducha y una tela opaca
Lo que más ha llamado la atención en Países Bajos es la sencillez del sistema. Coolen propone utilizar una barra extensible de ducha, una cuerda o un pequeño riel para colgar una tela opaca en el exterior de la ventana.
"No hace falta taladrar ni se daña nada", destaca la experta, que considera esta opción especialmente útil para quienes viven de alquiler o no pueden instalar toldos convencionales.
Además, el sistema tiene otra ventaja evidente: puede retirarse fácilmente cuando hay viento fuerte o tormenta, evitando daños o problemas en la fachada.
El problema de las casas modernas
La recomendación llega en un momento en el que los expertos alertan de que muchas viviendas modernas están preparadas para conservar el calor en invierno, pero también lo retienen durante los meses más cálidos.
Según Coolen, las grandes superficies acristaladas y el excelente aislamiento térmico de muchas construcciones hacen que el calor permanezca durante más tiempo en el interior.
Por eso insiste en que abrir las ventanas no siempre es suficiente. El consejo habitual sigue siendo ventilar únicamente cuando la temperatura exterior sea inferior a la interior, aunque reconoce que en la práctica esto no siempre resulta fácil debido al ruido, la seguridad o la presencia de insectos.
Mucho más que una cuestión de comodidad
La especialista recuerda además que el calor extremo no solo provoca incomodidad o dificultades para dormir. También puede generar dolores de cabeza, fatiga, pérdida de concentración, deshidratación o incluso problemas más graves en personas vulnerables.
Los mayores, los niños pequeños y quienes padecen enfermedades cardiovasculares o respiratorias son algunos de los colectivos con más riesgo durante los episodios de temperaturas extremas.
Por ello, además de buscar soluciones para enfriar las viviendas, pide prestar atención a familiares, vecinos y personas mayores que puedan estar pasando los días más calurosos aislados en casa.
Mientras Europa busca fórmulas para adaptarse a veranos cada vez más extremos, una solución tan simple como una tela colocada en el exterior de una ventana -algo habitual desde hace décadas en numerosos rincones de España- se ha convertido inesperadamente en una de las recomendaciones más comentadas del momento.