"Parecía durar una eternidad": el relato de la angustia de los supervivientes tras el terremoto en Colombia
Las autoridades del país señalan un saldo preliminar de al menos 132 muertos y más de 570 heridos, además de incalculables daños materiales.

Un potente terremoto de magnitud 7,4 sacudió ayer lunes el oeste de Colombia, con epicentro en el departamento del Chocó (cerca de San José del Palmar), sembrando el pánico en varias regiones del país y dejando un saldo preliminar de al menos 132 muertos y más de 570 heridos, además de incalculables daños materiales.
Ciudades como Cali, Pereira, Manizales, Medellín y Bogotá sintieron con fuerza la sacudida de más de un minuto. En la primera de estas zonas, una de las más afectadas, el ambiente a estas horas es de absoluta incertidumbre y devastación entre quienes lograron salvar la vida y los equipos de rescate que trabajan contra el reloj.
En El HuffPost reunimos a continuación los testimonios directos de las personas afectadas y de los servicios de salud y socorro que atienden la emergencia, recopilados de la prensa internacional.
"Los vidrios comenzaron a explotar"
El seísmo sorprendió a miles de personas al inicio de la jornada laboral. En Cali, Denise Restrepo, una sanitaria que trabaja en una clínica visual y auditiva, relató cómo vivió el instante del temblor en su centro de trabajo. "Estaba atendiendo consulta externa a pacientes. Al principio dijimos 'bueno, es un temblor suave', cuando comenzó más fuerte, evacuamos con los pacientes y mis compañeros, pero es muy angustiante porque los vidrios comenzaron a explotar, las cosas se empezaron a caer; gracias a Dios logramos salir", declaró la sanitaria a la Cadena SER.
Sin embargo, el impacto en su lugar de trabajo fue trágico: "En la clínica fallecieron dos trabajadores tratando de evacuar, ves que todo pasa en un segundo, es bien complicado, emocionalmente es difícil", añadió Denise Restrepo a la Cadena SER, describiendo el entorno tras el colapso: "El ambiente es bien desolador... devastados, sorprendidos, con miedo y con mucha tristeza".
La profesional también narró la desesperación tras perder el contacto telefónico con sus seres queridos. "Me temblaban las piernas, estaban colapsados los celulares y yo necesitaba saber de mis hijos, si estaban bien, todo se colapsa y no hay vía telefónica. Ver la clínica toda colapsada, agrietada, es difícil; donde yo trabajo hay mucha clínica y muchos edificios colapsados, mucha gente en los escombros", señaló a la cadena de emisoras del Grupo Prisa.
Emergencia en los hospitales: llamadas desesperadas
La infraestructura hospitalaria sufrió serios colapsos estructurales. En el Hospital Universitario de Cali, el desplome del 30% de sus instalaciones afectó áreas críticas. Su director, Irne Torres, calificó lo ocurrido como "un drama dentro del drama" y advirtió sobre la gravedad de la situación:
"El derrumbe afecta al 30% de la estructura y, en particular, al ala de pediatría y de cuidados intensivos. No podemos recibir más pacientes y necesitamos sangre", afirmó Irne Torres en declaraciones recogidas por el diario La Nación.
En otro punto de la ciudad, el médico cirujano Juan Gallego lanzó una petición urgente a través de redes sociales para pedir ayuda inmediata en la clínica Valle Salud. "Todas las personas que puedan venir a ayudar, que vengan a la clínica Valle Salud. Tengo muchos pacientes de cuidados intensivos atrapados, necesitamos sacarlos, el hospital se derrumbó", urgió el médico, según publicó el mismo medio.

"Violeta, somos el equipo de rescate"
En el sur de Cali, en barrios como Tequendama, El Refugio y Guadalupe, varios edificios residenciales sufrieron colapsos parciales o totales. Entre los escombros del Conjunto Residencial Guadalupe, los bomberos intentaban localizar a una niña de siete años y a su abuela: "Violeta, somos el equipo de rescate. Si nos escucha, grite o haga ruido", gritaban de forma insistente los socorristas entre el cemento, según presenció el equipo del diario El País.
Ante el peligro inminente de nuevos derrumbes por las réplicas, el bombero Homero Jorge Ramos, de la Estación Central Las Américas, pidió prudencia a los vecinos que intentaban regresar a sus hogares para salvar sus pertenencias. "Por favor, no ingresen al edificio, aunque quieran recuperar sus cosas. Las columnas no están aptas", advirtió el bombero a la comunidad, según cita el diario de Prisa.
"El suelo se movía bajo nuestros pies": relatos del pánico
El movimiento telúrico se sintió con fuerza en diversas regiones del territorio colombiano, donde los ciudadanos describieron escenas de desconcierto.
Un pasajero que transitaba en taxi por Bogotá relató la sensación de bajarse a la calle en pleno movimiento. "Nos bajamos y el suelo se movía bajo nuestros pies", contó el testigo en testimonios recogidos por La Nación.
En Medellín, una mujer que se encontraba en el séptimo piso de una edificación describió el momento. "El terremoto fue muy fuerte y duró mucho tiempo. Me parecía que los vidrios estaban a punto de romperse; todo temblaba", declaró a Reuters.
En Cali, Franco Coppoli, profesor de literatura, explicó cómo debió evacuar una edificación reciente que resultó seriamente dañada. "Salimos de la casa donde estábamos, una construcción nueva que quedó gravemente dañada", dijo a La Nación, detallando las horas posteriores: "Sin electricidad ni agua en las viviendas, Internet disponible solo de manera intermitente y una neblina amarilla en el aire, señal de los derrumbes", cita la agencia.
Por su parte, Leonel Cerrudo, un residente argentino que se encontraba en un quinto piso en Cali, narró cómo vivió la sacudida. "El susto de mi vida. Había vivido aquí en Cali algunos sismos, pero de cinco puntos, movimientos normales; nosotros en Argentina no estamos acostumbrados, todavía estoy medio shockeado", expresó a La Nación.
"Yo llegué a bajar, se movía todo, pero llegué a bajar. Desde mi casa veía cómo todo se desmoronaba de arriba... Se abrieron todas las paredes. Las grietas de todas las paredes de todo el edificio estaban todas abiertas. De hecho, empezaron a venir los bomberos", agregó Cerrudo, lamentando las pérdidas materiales: "Después empiezo a mirar todas las cosas que se me dañaron y digo, bueno, está bien, lo material va bien, tengo mi vida, pero son cuatro años de esfuerzo que se me fueron en un segundo... Cali no está preparada para ningún ataque de esta magnitud".
"¿Qué viene después de esto?"
A medida que cae la noche en las zonas afectadas, cientos de personas permanecen en las calles sin saber dónde pernoctar ni cómo reconstruir sus vidas.
Claudia Donnays, cuyo apartamento familiar en Cali quedó inhabitable, resumió el sentimiento de la comunidad. "¿Qué viene después de esto?", se preguntó en declaraciones recogidas por El País. Su esposo, Jorge, quien ayudó a evacuar a sus padres ancianos, expresó una duda similar mientras observaba las ruinas de la vivienda. "Yo ahora estoy en shock, pero ¿qué viene después?", dijo al diario español.
Asimismo, Tatiana Duque, lideresa comunitaria que tuvo que evacuar su hogar junto a su familia y sus mascotas, lamentó la falta de alternativas inmediatas de vivienda. "¿Ahora para dónde cogemos?", cuestionó en el mismo medio.
Las autoridades locales y nacionales han iniciado la movilización de asistencia humanitaria y la evaluación de daños en los departamentos afectados, mientras la ciudadanía se organiza en cadenas humanas de solidaridad para apoyar a los socorristas.
