Javier Burón, experto en vivienda: "No hay una disyuntiva entre construir o expropiar. Construir es una herramienta masiva y expropiar es una herramienta quirúrgica”
Defiende que ampliar el parque de vivienda asequible requiere una respuesta sostenida en el tiempo.
La crisis de la vivienda se ha convertido en uno de los grandes problemas sociales en España y también en Euskadi, hasta el punto de condicionar decisiones tan básicas como independizarse, cambiar de ciudad o simplemente poder quedarse a vivir donde uno ha crecido. El encarecimiento del alquiler, la falta de oferta asequible y la presión del mercado han transformado el acceso al hogar en una carrera de obstáculos que no afecta a todos por igual.
En ese contexto, el experto en vivienda Javier Burón pone el foco en la necesidad de abandonar los debates simplistas y asumir que no existe una única solución al problema. Durante un encuentro organizado por Fiare Banca Ética, defendió que las políticas públicas deben combinar distintas herramientas de forma simultánea, desde la construcción de vivienda asequible hasta intervenciones más puntuales sobre el mercado.
En ese debate, Javier Burón insiste en que el enfoque no puede reducirse a una elección excluyente entre medidas. “No hay una disyuntiva entre construir o expropiar. Construir es una herramienta masiva y expropiar es una herramienta quirúrgica”, asegura el experto, subrayando así que cada instrumento tiene un papel distinto dentro de una misma estrategia. Desde su perspectiva, ampliar el parque de vivienda asequible requiere una respuesta sostenida en el tiempo, pero también la capacidad de intervenir de forma puntual.
El acceso al hogar como derecho
A su juicio, la expropiación solo debería entrar en juego cuando los incumplimientos de la función social de la propiedad son claros y persistentes, y tras haber dado al propietario todas las oportunidades para responder. Defiende que esa intervención tendría sentido en casos donde existan riesgos reales para la salud, la seguridad o la estabilidad económica y social. En esos supuestos, la actuación de la administración debe ser firme, pero también garantista, asegurando que se han agotado previamente todas las vías de requerimiento y colaboración.
En su intervención, Javier Burón defiende que para resolver el problema de la vivienda es necesario más parque público, colaboración público-privada, control del alquiler en paralelo a la ampliación de la oferta y una estrategia sostenida en el tiempo. Según explicó, el mercado por sí solo no corrige la exclusión residencial y el Estado tampoco ha sido capaz de construir una respuesta suficientemente robusta.
En definitiva, para el experto la crisis de la vivienda no se resolverá con soluciones únicas ni inmediatas, sino con una combinación sostenida de políticas públicas, innovación en los modelos de acceso y una mayor implicación de todos los actores sociales y económicos. Solo de esta forma será posible avanzar hacia un sistema más equilibrado en el que el acceso a un hogar deje de depender del punto de partida de cada persona y vuelva a entenderse como un derecho efectivo y garantizado.