Javier Cercas: "Vivimos una depresión democrática desde 2008, el símbolo es tener a un tipo como Donald Trump en el poder en Estados Unidos"
El escritor y académico reflexiona en "La Ventana" sobre la polarización, la responsabilidad de políticos y medios, y defiende que Europa es "la única utopía razonable" para proteger la democracia.

Javier Cercas no cree que España esté condenada a ninguna maldición especial. Tampoco compra del todo la idea de que el país viva su peor momento democrático de los últimos 50 años. Pero sí advierte de algo más amplio, más profundo y más inquietante: una crisis democrática occidental que, a su juicio, viene de lejos y tiene símbolos muy claros.
"Vivimos una situación de depresión democrática. Esto es un hecho. Desde 2008", afirmó el escritor y académico de la RAE durante su intervención en "La Ventana", de la Cadena SER, donde presentó El periódico de la democracia, publicado con motivo del 50 aniversario de El País.
Cercas situó esa "depresión democrática" en un contexto internacional marcado por el auge de líderes autoritarios o iliberales. "El símbolo es tener a un tipo como Donald Trump en el poder en Estados Unidos", señaló, antes de citar también a Vladímir Putin y Xi Jinping como ejemplos de grandes poderes que, directamente o de forma indirecta, amenazan el sistema democrático.
"Tenemos gente como Trump, como Putin, como Xi Jinping, los grandes poderes, que unos directamente no son democráticos y otros hacen lo posible por cargarse la democracia que tienen", sostuvo.
"No dramatizaría tanto" la polarización española
Antes de llegar a ese diagnóstico global, Cercas fue preguntado por la crispación política en España y por la sensación de división permanente que domina buena parte del debate público. Su respuesta fue matizada: reconoce el problema, pero rechaza convertirlo en una anomalía exclusivamente española.
"No somos ni tan malos ni tan buenos. Somos normales, normalitos", dijo. Según explicó, en democracia es habitual que haya confrontación, que la oposición diga una cosa y el Gobierno otra, y que existan desacuerdos fuertes. "Yo tampoco dramatizaría tanto", añadió.
Eso no significa que no vea riesgos. Cercas recuperó una idea que ya había expresado en una entrevista anterior: "La clase política nos divide con saña y permitimos que lo hagan". A su juicio, la polarización social no es tan profunda como se presenta a menudo, pero hay actores interesados en amplificarla.
"Hay un interés por eso. Prefieren que estemos divididos a que estemos unidos, y estamos mucho mejor unidos que desunidos", defendió.
Europa como "la única utopía razonable"
Para Cercas, la situación actual es reversible. De hecho, insistió en que la democracia siempre vive en crisis, entendida no necesariamente como derrumbe, sino como cambio. "La democracia es un sistema que vive en la crisis permanente", afirmó.
El escritor subrayó además que España está hoy mucho mejor preparada que hace medio siglo para afrontar momentos de tensión. "Estamos muchísimo mejor y muchísimo mejor equipados", dijo, recordando que el país venía entonces de una dictadura de 40 años.
En esa capacidad de resistencia democrática, Cercas concedió un papel central a Europa. "Vivimos en algo que se llama Europa y que puede que sea menos fuerte de lo que debería, pero que para mí es la única utopía razonable que hemos inventado los europeos", defendió.
Eso sí, reclamó una Unión Europea "mucho más unida" y "federal de verdad", capaz de conciliar "la unidad política con la diversidad lingüística, cultural e identitaria". Para Cercas, ese proyecto europeo es ahora mismo "el gran valor de la democracia en el mundo".
La política "es demasiado importante para dejarla en manos de los políticos"
Preguntado por quién debe rebajar la tensión, si los ciudadanos o los representantes públicos, Cercas respondió que la responsabilidad es compartida. Recurrió para ello a la etimología: política viene de polis, ciudad, y democracia significa "poder del pueblo".
"La política es algo demasiado importante para que la dejemos en manos de los políticos", aseguró.
Aun así, admitió que los representantes públicos tienen una responsabilidad especial. En su opinión, la teatralización del enfrentamiento entre PP y PSOE no siempre se corresponde con la realidad de los grandes consensos europeos.
Cercas recordó que buena parte de las decisiones que afectan a la vida de los españoles se toman en Bruselas y que allí populares y socialistas llevan décadas formando parte de grandes acuerdos. "En el Congreso parece que se odian a muerte, parece que tienen proyectos completamente antagónicos, pero no es así", afirmó.
Su conclusión es clara: existe un consenso europeo mucho más amplio del que se representa en la política nacional. "Aquí lo disimulan", dijo.
"La mentira es letal"
El escritor también señaló directamente a los medios de comunicación, a los que atribuyó una responsabilidad "enorme" en este clima político. Para Cercas, una de sus funciones esenciales debe ser impedir que la mentira se imponga en el debate público.
"La verdad os hará libres, lo cual quiere decir que las mentiras hacen esclavos", afirmó citando el Evangelio.
Y añadió una advertencia especialmente contundente: "El poder sabe que el primer instrumento de dominio es la mentira".
Por eso, aunque considera que España no vive su peor momento democrático reciente, sí alerta del riesgo de que la crispación política termine calando en la sociedad. Su receta pasa por bajar el tono, defender la verdad y reforzar los consensos democráticos.
Porque, según Cercas, el problema no es solo español. Es occidental. Y empezó hace tiempo.
