Un experto en gestión emocional revela cuál es la diferencia entre un idiota y un imbécil: confundirlos "sale caro"
"Todos lo hemos sido alguna vez", asegura.
Santiago Ávila, experto en Liderazgo y Comportamiento Organizacional, ha revelado en su cuenta de TikTok algo muy llamativo sobre dos términos que a priori puede parecer que significan lo mismo, pero no es así.
Se trata de "idiota" e imbécil". "Confundirlos puede salir caro", avisa Santiago Ávila, que en su perfil muestra las diferencias entre ambas palabras. Es muy común que se utilicen indistintamente, por lo que para este experto resulta de interés saber qué es lo que las distingue.
"El idiota no entiende, no conecta ideas, no ve la relación causa-efecto", asegura Santiago Ávila. "Le explicas algo y piensa: 'ah, no lo pillo'. Es un tonto repetitivo", continúa este experto en gestión emocional. No obstante, avisa de que esto "no lo hace malo", sino "limitado en ese momento".
Parecen lo mismo, pero no lo son
A diferencia del idiota, el imbécil "es otra cosa". Santiago Ávila asegura que este tipo de persona "sí conecta los puntos, pero decide ignorarlos". Asimismo, explica que la persona que es imbécil "sabe que algo está mal y aún así lo hace sabe".
El imbécil "sabe que va a tener consecuencias y aún así, insiste". De esta forma, Santiago Ávila subraya que la diferencia "es clave". "El idiota no sabe incluso después de haberlo intentado varias veces", afirma.
Muy distinto es el caso del imbécil, que "sabe y elige mal". La diferencia entre el significado de ambos términos es muy notable, pues al idiota "le puedes explicar muchas veces, y aprende", mientras que al imbécil "ya se lo explicaron y le dio igual"
"Todos hemos sido idiotas"
Una vez explica la diferencia entre los términos "idiota" e "imbécil", el experto señala cuál es la parte incómoda de todo esto. "Todos hemos sido idiotas alguna vez. No pasa nada. El problema es quedarse ahí con conocimiento, porque cuando entiendes y aún así actúas peor no es ignorancia, es imbecilidad", asegura.
Tras poner este ejemplo, Santiago Ávila pide a sus seguidores que le indiquen en comentarios qué es más peligroso "el que no entiende o el que entiende y le da igual". La respuesta a esta pregunta, una vez entendida la diferencia, parece muy clara.