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7 grandes mitos sobre el ébola, desmontados

10/08/2014 10:04 CEST | Actualizado 11/08/2014 20:58 CEST

Los mitos y los rumores sobre el brote de ébola en África Occidental dificultan la labor de los médicos y provocan en ocasiones pánico innecesario en todo el mundo. En este artículo, refutamos algunas de las falsas creencias que más se oyen estos días sobre el virus:

1. Mito: el ébola se contagia por el aire, por el agua o por el contacto de la piel.

ebola

Realidad: el virus del ébola se extiende cuando los fluidos corporales de una persona infectada entran en contacto con las mucosas de otra no infectada. Esto significa que para contagiarnos, nos tendría que entrar sangre, sudor, orina, saliva o esperma de una persona infectada en los ojos, la boca, la nariz, las orejas, la zona genital o una herida abierta.

Dicho de otra manera, hay que tener mucho contacto para infectarse. El motivo por el que en África está habiendo tantos contagios es porque la mayoría de los hospitales carecen de mascarillas, guantes, indumentaria protectora y unidades de aislamiento.

Los médicos y enfermeros de África Occidental advierten a los habitantes de la importancia de lavarse las manos con agua y jabón, de llevar a los enfermos a consulta y de incinerar los cadáveres de las personas que han muerto por ébola con el fin de minimizar el riesgo de infección.

2. Mito: los equipos médicos internacionales llevaron el virus a África.

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Realidad: este bulo está incluso causando que se propague más el brote. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que un equipo de Médicos Sin Fronteras fue acusado de llevar el virus a la selva guineana, donde estaba trabajando y de donde tuvo que marcharse temporalmente por tal acusación.

3. Mito: trasladar a los pacientes de ébola a España pone en riesgo al país.

Realidad: la propagación del ébola no sólo se produce porque sea una cepa viral potente, sino por la desigualdad en el sistema sanitario en África Occidental.

Basta con utilizar guantes, indumentaria adecuada, mascarillas, normas de higiene y unidades de aislamiento para evitar que el personal sanitario se contagie de ébola. Los países por los que se extiende el ébola no tienen los recursos ni las instalaciones apropiadas para tratar y poner en cuarentena a los pacientes.

"En muchos hospitales no hay guantes ni agujas limpias", ha explicado a The Huffington Post Voice of America el doctor Daniel Bausch, experto en virus y profesor de la Universidad Tulane (Louisiana). Además, ha asegurado que los años de guerra y pobreza son los responsables de que países como Sierra Leona y Liberia sean tan vulnerables a un brote de estas características por haber "debilitado su sistema de sanidad pública".

4. Mito: aunque hayas pasado el virus, puedes contagiárselo a otras personas.

ebola virus

Realidad: sólo las personas que muestren síntomas de ébola, como fiebre, dolores de cabeza, vómitos y diarrea, pueden transmitir el virus. Sin embargo, la OMS señala que un hombre que haya pasado el ébola puede llegar a contagiar el virus a través del semen hasta siete semanas después de su recuperación clínica.

5. Mito: este es el primer brote grave de ébola.

Realidad: este es el mayor brote de ébola de la historia, pero no el primero. De acuerdo con la OMS, el virus se diagnosticó por primera vez en humanos en 1976 en la República Democrática del Congo. Resultaron infectadas 318 personas con una tasa de letalidad del 88%. Desde entonces, se han producido varios brotes por diferentes zonas del continente africano, donde se registraron 425 casos en 2000 y 57 casos en el año 2012.

Según los datos más recientes, desde que se reprodujo el brote este año, se han infectado 1.711 personas y han muerto 932 en Liberia, Guinea, Sierra Leona y Nigeria.

6. Mito: el ébola se puede tratar con antibióticos (o con cebolla, o leche condensada, o...).

Realidad: los antibióticos curan infecciones bacterianas, no virales. En la actualidad, no existe ni cura ni vacuna para el virus del ébola.

En cambio, sí que existe un suero experimental llamado ZMapp que contiene anticuerpos destinados a bloquear el virus. Antes del brote de ébola de 2014, sólo se había testado en monos y no se había aprobado el uso en humanos. Sin embargo, los pacientes estadounidenses Kent Brantly y Nancy Writebol decidieron arriesgarse y tomarse este medicamento experimental. Aunque los estadounidenses se salvaron, no se puede garantizar que fuera gracias a este suero, según informa el servicio alemán de noticias Deutsche Welle.

7. Mito: el ébola licúa los órganos de los infectados, lo cual hace que sangren por los orificios de su cuerpo.

Realidad: a pesar de que entre los síntomas del ébola se incluyen hemorragias en ojos, oídos, nariz y boca, esto sólo ocurre en un 20% de los casos, según explicaba a The Huffington Post la doctora Nahid Bhadelia, epidemióloga del Boston Medical Center.

Cuando la gente muere de ébola, suele deberse a un shock o fallo multiorgánico, que ocurre porque el virus debilita los vasos sanguíneos, provocando hemorragias internas y a veces externas. Además, el virus complica la coagulación, dificultando así la cicatrización de las heridas.

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