INTERNACIONAL

¿Qué está pasando en Rusia? El derrumbe del rublo, explicado

17/12/2014 18:47 CET | Actualizado 18/12/2014 16:56 CET

¿Qué tienen en común la edad de Vladimir Putin, la cotización del rublo y el precio del petróleo? El número 62, dice un macabro chascarrillo muy repetido estos días. Putin, el presidente al que algunos consideran un zar posmoderno, tiene 62 años. Pero el precio del barril de petróleo y los rublos necesarios para comprar un dólar son también 62.

Dejando la edad presidencial a un lado, los otros dos registros explican bien la grave crisis en la que se encuentra sumida Rusia. A principios de año, un dólar se podía cambiar por 33 rublos. La moneda se ha depreciado en 2014 perdiendo hasta la mitad de su valor en lo que va de año. Desde 2010 hasta junio de este año, el precio del barril de petróleo había estado por encima de los 100 dólares. Un 70% de los ingresos por exportaciones depende en Rusia de los hidrocarburos, por lo que el desplome del precio del petróleo es una pésima noticia tanto para las empresas como para la financiación del Estado.

En realidad, esto no es ninguna broma.

Rusia vive la peor crisis desde 1998, cuando con Boris Yeltsin como presidente se produjo una suspensión de pagos. Dieciséis años después, las subidas y bajadas de la bolsa y el tipo de cambio llevaron al Banco Central a subir los tipos de interés en la noche del lunes del 10,5% al 17% para tratar de contener el hundimiento de su moneda y la fuga de capitales. Pero ni eso ha sido suficiente. Y, lo peor, es que nadie sabe si Rusia será capaz de contener la crisis.

¿QUÉ ESTÁ PASANDO?

El rublo se hunde. En picado. Para muestra, el siguiente gráfico, en el que se refleja la cotización del euro frente al rublo. Es decir, cuántos rublos hacen falta para comprar un euro.

rubloeuro

El punto más alto de la curva es de 91 rublos por euro y se corresponde con el cierre del mercado este martes, tras alcanzar momentáneamente la barrera psicológica de los 100 rublos por euro. El inicio de la curva es de marzo del año pasado, cuando 39 rublos bastaban para comprar un euro.

¿POR QUÉ SE DERRUMBA EL RUBLO?

La caída del precio del petróleo es la principal causa, pero no la única. Rusia es uno de los principales países productores y la mitad de los impuestos que recauda el Estado dependen de ello, por lo que necesita que el precio del petróleo esté en torno a los 100 dólares el barril para equilibrar sus cuentas.

Pero hay más. Rusia se ha visto sometida a un conjunto de sanciones económicas por parte de EEUU y la Unión Europea, a las que ha respondido con con otras medidas de presión en lo que algunos expertos han visto un leve resurgir de la guerra fría o un contexto de "paz fría".

La anexión de Crimea por parte de Rusia (algo que le permitió el control de ricos yacimientos de gas y petróleo) y la desestabilización del este de Ucrania han llevado a la UE y a EEUU a tomar medidas. Entre ellas está denegar la entrada en la UE de más de un centenar de personas y entidades y, lo más determinante, la imposición de sanciones de tipo económico, que atacan directamente al sector energético ruso. La UE piensa seguir con las sanciones e incluso reforzarlas para demostrarle a Putin que no habrá compasión ni en pleno desplome de su sistema monetario.

Los próximos al Kremlin culpan directamente a Washington y a Bruselas de orquestar una guerra financiera contra Moscú.

¿POR QUÉ BAJA EL PRECIO DEL PETRÓLEO?

Por una parte, la caída de la demanda abarata el precio. Por otra, EEUU está aumentando su propia producción, gracias a técnicas como el fracking. Los países de la OPEC (Organización de Países Exportadores de Petróleo) han anunciado además que no tienen pensado rebajar la producción para hacer que suba el precio, porque eso podría acelerar la diversificación de fuentes de energía en los países importadores. Es decir: podrían perder clientes.

La propia Unión Europea está inmersa en un amplio debate para diversificar sus fuentes de energía y no ser tan dependiente de los vaivenes de los productores. Si los productores imponen una escasez para que el petróleo se cotice al alza, los importadores que se lo puedan permitir se lo pensarán dos veces antes de acudir alegremente a lo que hasta ahora era una fuente fiable de energía.

¿ES MALO UN PETRÓLEO MÁS BARATO?

Depende a quién se le pregunte. Para los exportadores, como Rusia, los países del Golfo pérsico o Venezuela, por ejemplo, es una muy mala noticia. Pero para el resto del mundo, que ha sufrido en sus propias carnes el petróleo caro, es un alivio.

Para España, también. Por primera vez en años, en los hogares es sensiblemente más barato encender la calefacción o llenar el depósito del coche, favoreciendo el consumo y la contención de precios.

¿Y PUTIN NO TIENE NADA QUE VER?

putin

"La caída del rublo y de la bolsa no es sólo una reacción al bajo precio del petróleo y a las sanciones sino que también se debe a una falta de confianza en la política económica del Gobierno", ha dicho Alexei Kudrin. No se trata de un analista más. Kudrin fue el ministro de Economía de Rusia desde el año 2000 hasta 2011.

Putin debe parte de su popularidad al crecimiento económico de la última década, pero su autoritarismo y sus amistades con ciertos oligarcas generan dudas sobre el medio plazo en algunos inversores.

La semana pasada, la petrolera Rosneft emitió bonos de deuda por más de 8.000 millones de euros en una operación opaca, a un interés sospechosamente bajo y apoyada de inmediato por el banco central, que aceptó las obligaciones como garantía o colateral a cambio de liquidez a entidades bancarias.

La noticia fue interpretada como la utilización del banco central al servicio de los bancos y la propia compañía, dirigida por Igor Sechin, un amigo cercano a Putin. En resumen: una élite política y económica retroalimentando el sistema para hacer negocios.

Estos tratos y, sobre todo, la incapacidad del Gobierno y el banco central para gestionar la economía, podrían explicar por qué en días en los que el precio del petróleo subió ligeramente, el rublo siguió cayendo.

¿CÓMO COMBATE RUSIA LA CRISIS?

El Banco Central elevó los tipos de interés el lunes, tras el cierre de los mercados. Del 10,5% pasaron al 17% y la medida produjo un efecto tan repentino (el rublo se apreció) como efímero.

El lunes, la autoridad monetaria también intervino en los mercados por importe de 1.961 millones de dólares (1.577 millones de euros), lo que eleva a más de 80.000 millones de dólares (64.360 millones de euros) el volumen de su defensa del rublo en lo que va de año.

El primer ministro, Dimitri Medvedev, ha dicho este miércoles que el país cuenta con mecanismos suficientes para darle la vuelta a una situación que "no refleja el estado de la economía" ni está relacionada con sus indicadores clásicos, o fundamentales. En una referencia velada a una posible restricción en la salida de capitales, el primer ministro ha asegurado que "carece de sentido" imponer regulaciones "extremadamente duras".

Rusia disfruta aún de las ventajas del crecimiento generoso de los últimos años y cuenta con reservas extranjeras por valor de 400.000 millones de dólares, por lo que la situación está lejos de ser tan grave como en 1998.

El problema vendrá si todo eso falla y los inversores huyen despavoridos sin creer en las recetas del Gobierno.

¿QUÉ EFECTOS TIENE EN LA POBLACIÓN?

El dinero de los rusos vale cada día menos. Eso significa una importante pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores y de las pensiones. Teniendo en cuenta que los rusos consumen muchos productos de importación y que éstos se están encareciendo, la crisis del rublo lleva consigo un empobrecimiento automático.

La sociedad rusa ha disfrutado durante años de un crecimiento económico cimentado, en parte, en el alto precio del petróleo. La ciudadanía podría tener que abandonar costumbres propias de los tiempos de bonanza y resignarse a la recesión.

Según estimaciones del Banco Central de Rusia, la recesión en 2015 será del 4,7% si el precio del barril de petróleo se mantiene en torno a los 60 dólares.

¿Y PARA ESPAÑA?

Fuentes del Gobierno aseguran que el equipo de Mariano Rajoy está siguiendo muy de cerca la crisis del rublo y observan con preocupación las posibles incidencias en el mercado inmobiliario en lugares como Canarias o Alicante, destino de muchos ciudadanos rusos.

En el Ministerio de Economía, el sentimiento es mixto. Mientras que el turismo o la inversión rusa pueden resentirse, la bajada del precio del petróleo es a corto plazo un aliado perfecto para la recuperación económica. Hace unos días, el ministro Luis de Guindos explicó que España importa 60.000 millones de euros de energía, por lo que el ahorro gracias a la caída del precio del petróleo será de unos 10.000 millones de euros en un año.