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16/08/2013 12:41 CEST | Actualizado 16/08/2013 15:03 CEST

Ikea retira dos modelos de camas para niños por ser defectuosas

IKEA

¿Tienes en casa los modelos de cama para niño Kritter o Sniglar de Ikea? La cadena sueca ha retirado del mercado ambos productos para su reparación al considerar que pueden suponer un riesgo para los pequeños.

Ikea ha retirado estos productos de su catálogo después de recibir "siete informes sobre la rotura de la barra metálica que une la barandilla a la estructura de cama", señala la compañía en su web española.

Cama Sniglar

Aunque puntualiza que "ninguno de los informes recibidos indica daños por la rotura de la barra de metal", Ikea ha solicitado a los clientes que hayan adquirido alguna de estas camas que comprueben la fecha de fabricación en la etiqueta que se encuentra en el cabecero o en la parte inferior de la estructura de cama.

Si aparecen los códigos 1114-1322 (AASS), en el caso de la cama Kritter, o 1114-1318 (AASS), en la cama Sniglar, el cliente deberá ponerse en contacto con su tienda Ikea más cercana, o con del Servicio de Atención al Cliente llamando al teléfono 902 400 922. "Ikea facilita el Kit de Reparación de forma gratuita", indican en la web.

"En cuanto IKEA recibió la información sobre el posible daño que podría provocar el tubo de metal hueco de 10 mm de diámetro, se inició una investigación que ha llevado a la paralización de las ventas", han señalado desde la compañía en un comunicado.

Los países afectados por la venta de estos productos son: España, Bélgica, Gran Bretaña, China, república Checa, Irlanda, Israel, Luxemburgo, Malasia, Holanda, Noruega, Polonia, Portugal, Eslovaquia, Suecia, Suiza, Tailandia y Turquía, según publica BBC News.

Ikea ha vendido aproximadamente 200.000 unidades de estas camas en todo el mundo. Sin embargo, hasta el momento la compañía no cuenta con datos desglosados por países.

OTRAS POLÉMICAS DE IKEA

El último año ha sido un tanto convulso para la firma sueca, que se ha visto obligada a retirar varios lotes de los comestibles que comercializa en sus tiendas. El caso más sonado fue la retirada de sus famosas albóndigas, con un coste de 4,95 euros por ración, de 14 países europeos después de que mostraran trazas de carne de caballo, pese a estar etiquetadas como 100% vacuno.

Días más tarde, llegaba la retirada de las salchichas vienesas de sus centros en España, Francia, Gran Bretaña, Irlanda y Portugal por contener "carne picada de cerdo y ternera" suministrada por por Dafgård, el productor de las albóndigas sospechosas de contener carne de caballo.

Los amantes del dulce también se vieron afectados. Meses más tarde, Ikea retiró sus tartas de chocolate en 23 países después de que se detectaran altos niveles de bacterias fecales en dos toneladas de esos postres.

En un intento de quitarse de encima la mala prensa, anunció que en los restaurantes de sus tiendas en Bélgica sólo se serviría carne de "cerdos felices".