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24/11/2013 10:49 CET | Actualizado 01/12/2013 11:10 CET

Seis lugares de belleza extrema en la Rusia profunda

Lori/Legion Media

El país más grande del mundo ofrece a los turistas mucho más que San Petersburgo, Moscú y el viaje en Transiberiano. Naturaleza virgen, cráteres de meteoritos o la única mina visible desde el espacio son algunas de las propuestas ofrecidas para vivir un viaje insólito y lleno de sorpresas. Adéntrate en una Rusia tan increíble como desconocida.

1. Mina de diamantes en Yakutia

Yakutia, con un tamaño seis veces mayor que España y una población de apenas un millón de personas, es la región más fría del mundo. En este enorme territorio hay varios yacimientos de diamantes y algunos de ellos se pueden visitar.

Concretamente, la mina de diamantes Mir, situada a las afueras de la ciudad de Mirni, ofrece un estremecedor paisaje sobre las consecuencias de la acción humana en la naturaleza. La actividad minera comenzó en 1955 y en la actualidad tiene un diámetro exterior de 1.200 metros y una profundidad de 450 metros.

Los helicópteros no pueden sobrevolarla porque a causa del contraste en las corrientes de aire acabarían aspirados por este gigantesco agujero. Se trata de la única mina del mundo que puede verse desde el espacio.

Es posible viajar todo el año y el precio varía según la ruta elegida.

La mina de diamantes Mir está al lado de la ciudad

2. Oimiakón: el polo del frío

En Oimiakón incluso el agua se comporta de una manera extraña, el río no se congela a una temperatura de -60º C. Esta ciudad de la república de Saja es el lugar habitado más frío del planeta. Aquí la temperatura media en invierno es de -50º C.

Son pocos los habitantes locales, apenas 500 personas, y debido a las duras condiciones el número de turistas es más bien escaso.

Sin embargo se organizan interesantes expediciones de nueve días, tres veces por temporada: en enero, en febrero y en marzo. Tienen un marcado carácter étnico y permite conocer la historia y tradiciones del pueblo tungús. Además de la aventura, destaca la 'stroganina', una especie de sashimi siberiano que se come congelado. Se prepara sólo con los peces más exquisitos, como el esturión, el omul o el chira, pescados bajo el hielo.

Las mejores fechas para viajar son entre enero y marzo. Un viaje de nueve días cuesta unos 1.800 euros.

Oimiakón es uno de los lugares más fríos del mundo.

3. Crucero por el círculo polar ártico

La montañosa isla de Wrangel se encuentra en el círculo polar ártico. Desde 2004 forma parte de la lista de lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La persona que se aventure a llegar a ella se encontrará con la mayor densidad de osos blancos del mundo, gran cantidad de morsas, ballenas grises y más de 100 especies de aves migratorias, todo un ejemplo de la menguante biodiversidad en nuestro planeta. Para llegar a este paraíso natural del norte deberá hacerlo en barco, en una condiciones algo extremas.

El mejor momento para ir a la isla Wrangel es en agosto. Quince días por esto parajes cuestan alrededor de 7.500 euros.

La isla de Wrangel está dentro del círculo polar ártico.

4. Cara a cara con el Gulag

El Gulag (Dirección General de Campos de Trabajo Correctivo) se extendió a lo largo y ancho de la enorme Unión Soviética. En la región de Perm, en los Urales y con una capital que forma parte de la ruta del Transiberiano, se conserva intacto el campo conocido como Perm-36.

El recorrido no se limita a este museo del horror, también se visitan lugares emplazados a lo largo del río Glujaya Vilva y vinculados al Gulag: la aldea de Sim, Tsvetkovo, Rzhavets, Krasni Yar y otros. Además, existe la posibilidad de practicar rafting y visitar los cementerios de mamuts en Krasni Yar.

Las mejores fechas para viajar por esta zona son entre junio y septiembre. Una excursión individual de cuatro días sale por 700 euros. En grupos de cinco personas, 130 euros.

5. Tunguska: el lugar donde realmente cayó un meteorito

En 1908 una bola de fuego sobrevoló el territorio de la cuenca del río Yenisiei, en Siberia. El vuelo terminó con una enorme explosión a una altura de 8 kilómetros sobre una zona deshabitada de la taiga. Ardieron miles de hectáreas de árboles. Más de cien años después siguen quedando muchas preguntas por responder.

La administración de la región de Krasnoyarsk ha creado rutas turísticas en el lugar donde cayó el meteorito de Tunguska, pensadas incluso para el turismo extranjero (algo que desgraciadamente no es muy habitual en Rusia). Son numerosas las excursiones al lugar del impacto. En todas ellas podrá escuchar las diferentes teorías acerca de lo que realmente ocurrió. En este viaje, además de disfrutar de la imponente naturaleza siberiana se adentrará en el mundo de los misterios.

Se puede visitar la zona entre junio y septiembre. El precio es de 600 euros por cuatro días.

En el interior de Siberia, en Tunguska cayó un meteorito a principios del siglo XX. Hay numerosas excursiones por los alrededores.

6. Los tierra de los volcanes: Kamchatka

Kamchatka, en el extremo oriental de Rusia, es un paraíso natural. Se encuentra tan al este que casi está más cerca de Tokio y Seattle que de Moscú. Es un lugar remoto, de difícil acceso pero de una belleza virgen y singular. Volcanes en erupción, géiseres, osos y salmones son parte de su exuberante naturaleza. Algunos lugares solo son accesibles en helicóptero, lo que dispara el precio de los viajes. Aunque existe la posibilidad de hacer rutas en todoterreno o camión. Es tan virgen que los lugareños dicen que Kamchatka no tiene caminos, sólo direcciones.

Solo se puede visitar Kamchatka entre julio y septiembre. Dos semanas en grupos de 16 personas cuestan cerca de 2.000 euros (sin incluir el vuelo).