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30/09/2014 07:54 CEST | Actualizado 29/11/2014 11:12 CET

¿ISIS pretende emular al Imperio Otomano?

Estados Unidos y los aliados lanzaron la estrategia militar de atacar con bombardeos los territorios ocupados de Siria e Irak,evitando tropas en tierra. Dicha estrategia ha sido criticada. Sin embargo, nada sería más absurdo que pretender enviar a la muerte a miles de soldados que podrían ser presa fácil de emboscadas y encerronas.

La expansión del Islam por el mundo a través de una guerra santa fue el objetivo de los sultanes que gobernaron el Imperio Otomano en tres continentes durante cerca de 6 siglos entre los años 1300 y 1900.

La historia relata cómo reduciendo al enemigo con terror, los sultanes Selim, Suleyman el Magnífico y sus antecesores, lograron expandir el imperio por Europa, Asia y el norte de África, ocupando el territorio que en la actualidad le pertenece a más de 41 países. En 1683, los límites del Imperio se encontraban en su punto álgido y el Islam era la máxima potencia del Mundo.

Tres factores explican la expansión de los turcos en ese período:

1. Las luchas entre los reinos y principados, en gran medida a causa del feudalismo cristiano.

2. El uso del terrorismo por parte de los turcos para amedrentar a las poblaciones sometidas; este terrorismo era establecido como una forma de orden ante el supuesto caos.

3. La captura de menores cristianos, a quienes les hacían un lavado de cerebro. Los niños eran transformados en fanáticos soldados genízaros que se inmolaban por el sultán. Las niñas eran utilizadas para reproducir a los turcos adinerados.

La barbarie practicada por el ejército genízaro del Imperio Otomano en su época de oro la ha revivido ISIS en pleno siglo 21 con decapitaciones, masacres, crucifixiones, secuestros y con un ejército suicida. Con esa estrategia de guerra que viene copiada de los persas desde hace 2500 años, vemos cómo ISIS ha logrado avanzar en un gran territorio, apabullando y amedrentando a los Gobiernos de Siria e Irak y aterrorizando a países vecinos como Líbano, Jordania y Turquía.

Es evidente que ISIS no se detendrá en su cruzada expansionista medieval. Las amenazas de continuar su avanzada las hemos visto en los vídeos publicados en las redes sociales y ampliamente difundidos por los medios de comunicación de todo el mundo.

Estados Unidos y los 40 países que conforman la Alianza están frente a un enemigo sin rostro, un enemigo que se oculta tras la máscara, un enemigo que se escuda en la población civil y que lanza amenazas sacrificando personas inocentes. Un enemigo que utiliza el Islam para justificar el crimen, un enemigo que ha aprovechado la tecnología para reclutar seguidores en más de 50 países; un enemigo rico, con armas y con sed de poder.

A la alianza militar internacional no le será fácil doblegar a ISIS, pues las tropas se enfrentan a 32.000 hombres que no le temen a la muerte, 32.000 que pueden ser muchos más, pues como se ha sabido, a través de internet ISIS ha trabajado durante años años en la psiquis y el espíritu de miles de seguidores en el mundo.

No es para menos que los ciudadanos del mundo nos sintamos amenazados. ISIS es dueño de la voluntad de un ejército sin rostro. El mundo tiene un enemigo común que puede estar aquí, allá, y en todas partes.

Es tan poderosa esta amenaza, que hasta entre países enemigos ahora hay cooperación para vencerla. Estados Unidos y los aliados lanzaron la estrategia militar de atacar con bombardeos los territorios ocupados de Siria e Irak , evitando tropas en tierra. Dicha estrategia ha sido criticada. Sin embargo, nada sería más absurdo que pretender enviar a la muerte a miles de soldados que podrían ser presa fácil de emboscadas y encerronas en territorio desconocido.

En su avanzada de terror por Oriente Próximo, el Estado Islámico ha tenido varios factores que lo han favorecido: los pueblos que han sometido hablan el mismo idioma, comparten la misma cultura y tienen una historia común.

Con armas sofisticadas, dinero para pagarle a los combatientes, con un ejército sin miedo a morir y con propaganda dirigida a 1.5 millones de musulmanes, ISIS ahora trata de mantener el territorio que controla desde hace 4 meses.

El Imperio Otomano se extinguió totalmente en 1922, tras la derrota en la Primera Guerra Mundial, dando paso a la actual República de Turquía. La historia nos dirá por cuánto tiempo logró ISIS mantener el control de su sanguinario imperio y hasta donde logró extenderlo.