Dos años vacunando de la covid o cómo se han salvado al menos 450.000 vidas en España

Dos años vacunando de la covid o cómo se han salvado al menos 450.000 vidas en España

La lista que inauguró Araceli Hidalgo hace justo dos años es hoy mucho más larga. "Gracias a la vacuna hemos vuelto a la vida normal", celebran los expertos, que recuerdan: "La covid no ha pasado".

Aquella campaña llena de incertidumbres que inauguró Araceli el 27 de diciembre de 2020 es hoy una realidad que ha salvado al menos 450.000 vidas; sin embargo, preocupa, y mucho, el frenazo que ha dado, en plenas navidades, la vacunación contra la covid-19 con las segundas dosis de refuerzo.

Que la situación no tiene nada que ver a la de entonces es indiscutible, remarcan a Efe expertos en vacunología y Salud Pública: basta comprobar cómo estas fiestas están siendo muy distintas a las de los dos años anteriores, marcadas por las restricciones. Y que es gracias a las vacunas, también.

“Esperemos que nos deje en paz el virus”, anheló aquella fría mañana Araceli Mora tras recibir, muy agradecida, su primer pinchazo en la residencia Los Olmos de Guadalajara. Aunque no del todo, su deseo se ha cumplido.

Aquel diciembre de 2020 morían en España más de un centenar de personas al día y la tasa de hospitalización rondaba el 10 % en las camas de agudos y más del 20 % en las ucis; en el de 2022, según los últimos datos del Ministerio de Sanidad, es del 3,28 % (de los que el 44 % son ingresos con covid y no por covid) y 2,65 %, respectivamente.

El número de fallecidos diarios se acerca a la veintena; la inmensa mayoría son personas por encima de 70 años, seguidas de las de más de 60. Precisamente, los grupos de riesgo para los que es prioritaria la segunda dosis de refuerzo -junto a las personas con inmunodepresión-, pero que no se están poniendo tanto como las tres primeras.

Gripe y covid, mismas coberturas

La cobertura de la tercera dosis alcanzó el 92,7 %; desde que arrancó la campaña de la cuarta en septiembre, un 54,9 % de los mayores de 60 años la ha recibido.

Pero “la vacunación simultánea de gripe y covid nos va a llevar este año a que tengamos las mismas coberturas que en gripe, nos vamos a quedar ahí”, augura a Efe Ángel Gil, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Rey Juan Carlos.

El año pasado, la gripe alcanzó su tasa récord del 69,4 %, ¿es suficiente para la covid? “Lamentablemente no”, responde el experto, que se aferra a las infecciones recientes, que recuperan algo esa cifra.

Gil quiere dejar clara una cosa: “Aunque los centros de salud estén vacunando simultáneamente, tienen que saber que la de covid se mantiene en el tiempo a lo largo de año, por lo que esas personas que lo han pasado y ahora no se pueden vacunar, pueden hacerlo más adelante”.

La recomendación es que los mayores de 80 años dejen pasar unos 3 meses y quienes estén por debajo de esa edad, cinco. No pasa nada si lo hacen antes, pero durante ese tiempo están protegidos por la propia infección.

La covid no ha pasado

A la Asociación Española de Vacunología le inquieta que la fatiga pandémica se haya extendido a la vacunación, comenta su presidente, Jaime Pérez: “Hay un cierto cansancio de la población con las vacunas”, en parte porque “ha habido además mensajes discordantes de los expertos”.

También hay otro motivo, la sensación de que ómicron es menos grave.

“Realmente ómicron no es menos grave”, afirma; de hecho, hay literatura científica que ha constatado que los infectados no vacunados por esta variante presentan una gravedad similar a los que se contagiaron con la original de Wuhan, aunque menor que su antecesora delta.

Hay un cierto cansancio de la población con las vacunas. Pero ómicron no es menos grave
Jaime Pérez, presidente de los vacunólogos

El hecho diferencial “es que tenemos al 93 % de la población vacunada en primovacunación y una buena parte han recibido su primera dosis de recuerdo. Es lo que ha hecho que cambie radicalmente la situación”.

Pese a la sensación general, la pandemia sigue; desde marzo, cuando acabó la descomunal ola provocada por ómicron, han muerto en España más de 16.000 personas por covid, que es “una auténtica barbaridad para el número de fallecimientos que ocurren en nuestro país”, remarca el vacunólogo.

“No ha pasado -zanja Pérez-. Eso no quiere decir que no podamos convivir con ello, pero tenemos que protegernos al máximo y tenemos una oportunidad estupenda con las vacunas”.

En Navidad 2020 (pre-vacuna) murieron 24.000 personas

Recientemente, la cuarta dosis se ha abierto a quien la quiera, pero siguen siendo los mayores el centro de los llamamientos; no en vano, se estima que los no vacunados de 60 a 79 años tienen una incidencia de hospitalización 14 veces superior a los vacunados, 23 veces más respecto a ingreso en UCI y 16 veces más respecto a muerte.

Una preocupación añadida es que el parón coincida con las navidades, donde el aumento de las interacciones ha tenido siempre su impacto epidemiológico.

En las de 2020, cuando todavía nadie se había vacunado, murieron 24.000 personas, el doble que en las siguientes, que ya fueron mucho menos restrictivas, pero una parte importante de los más vulnerables tenían su primera dosis de recuerdo.

Es bastante probable que haya que vacunarse de la covid cada año
Ángel Gil, Medicina Preventiva y Salud Pública

Según explica Gil, la situación de endemia en la que está entrando la covid hace que haya un número constante de casos, pero eso no quita que no pueda haber brotes, “quizás ya no tan llamativos y acusados como antes”, pero que sí obligan a mantener la vacunación en los más vulnerables.

¿Tendrán que hacerlo todos los años? “Es posible, es una cuestión que todavía habrá que ver; es bastante probable, y evidentemente, si no se consigue una vacuna que confiera protección a largo plazo, habrá que administrar dosis como con la gripe”, señala por su parte Pérez.

450.000 vidas salvadas en España; 20 millones en el mundo

Con las de ahora, la efectividad de la primera dosis de recuerdo frente a la hospitalización desciende con el tiempo, pasando del 85 % o más en los cuatro primeros meses al 45 % cuando han transcurrido más de 8 meses en las personas mayores de 65 años.

También cae la denominada inmunidad híbrida (conferida por vacuna e infección); el contagio otorga una protección frente a la infección del 43 %, que aumenta al 68 % en las personas con primovacunación y al 83 % a las que tienen una dosis de recuerdo.

Por si fueran pocos los motivos que, sobre todo los más vulnerables, tienen para vacunarse, se añade otro: según un artículo publicado en la prestigiosa The Lancet, las vacunas han evitado 19,8 millones de muertes en el mundo, 456.200 de ellas en España. Y son muchas más, puesto que son datos de 2021.

Gracias a las vacunas afortunadamente hemos podido volver a la vida normal

Así que el mensaje es claro: “Esto, gracias a las vacunas, ha pasado a un segundo plano, afortunadamente hemos podido volver a la vida normal, a relacionarnos, a juntarnos y a no tener mayores problemas; hemos conseguido evitar muchísimos fallecimientos y muchísimas hospitalizaciones, pero tenemos que seguir protegiéndonos”, subraya Pérez.

Porque, concluye, es “la única manera de aumentar nuestra seguridad frente a una enfermedad que es lo más grave que nos ha pasado a muchos de nosotros en toda nuestra vida”.

Ponerse la cuarta dosis para Navidad si se es grupo de riesgo

Hace unos días, la Asociación Española de Vacunología (AEV) hizo un llamamiento a la población de riesgo a ponerse la segunda dosis de recuerdo contra la covid antes de Navidad ante el más que previsible aumento de la incidencia porque, aunque la situación ha mejorado, la pandemia está lejos de desaparecer.

La Asociación, en palabras de su presidente, Jaime Pérez, está preocupada por el parón de la campaña de otoño, en la que poco más de la mitad (53,2 %) de los mayores de 60 años ha recibido un refuerzo con una de las vacunas adaptadas a ómicron y por la percepción general de que esta variante es poco grave, cuando podría asimilarse a la original de Wuhan.

La protección, sea la conferida con la vacuna o con la infección, baja con el tiempo y puede caer al 45 % a los ocho meses; por eso es necesario que las personas vulnerables refuercen su inmunidad, evitando así además la sobrecarga asistencial que podría conllevar un nuevo pico que este año puede ser simultáneo con el de otras enfermedades respiratorias como la gripe.

En caso de que se hayan infectado, los mayores de 80 lo pueden hacer a los tres meses del contagio y, los menores de esa edad, a partir de los 5 meses. No es que esté contraindicado hacerlo antes, pero durante ese tiempo están protegidos por la infección.

También es importante echar mano si hace falta de medidas de barrera como la mascarilla, que debería usarse en reuniones o aglomeraciones ante la menor sintomatología o sospecha de poder estar contagiado.