Por qué el coronavirus está vaciando las estanterías de papel higiénico de los supermercados

En algunos lugares los clientes han llegado a las manos.

“Que alguien me explique lo del papel higiénico”, escribe una usuaria de Twitter ante la sucesión de imágenes de estanterías de supermercados vacías, avalanchas de personas haciendo acopio e incluso peleas entre la clientela. La crisis del coronavirus ha desatado una especie de histeria colectiva por este producto.

Las primeras imágenes llegaron desde Australia, pero la batalla por el papel higiénico ya está en Europa. Este mismo fin de semana el escritor Fernando Aramburu compartió en Twitter una foto de un supermercado de la ciudad de Hannover (Alemania) sin suministros.

“Había de todo (fruta, carne, bebida, lacnicinios...) , pero ni un solo rollo de papel higiénico. Me han dicho que es por el pánico al coronavirus”, escribió el autor de Patria.

El papel higiénico no se agota porque los clientes piensen que ofrezca una protección especial contra el COVID-19, como pasa con las mascarillas o los geles desinfectantes, ni tampoco por ser un elemento de primera necesidad. Al fin y al cabo, se puede suplir con agua y jabón. Se agota principalmente porque funciona como una especie de placebo.

Control ante la incertidumbre

“Las situaciones de acopio responden a un pensamiento muy habitual en situaciones que no podemos predecir”, explica Timanfaya Hernández, del Colegio de Psicólogos de Madrid. “Tiene que ver con las frases que empiezan con ‘y si...’, que suelen generar dudas y angustias”, continúa la especialista.

“No tener control por nosotros mismos y que quienes se supone que lo tienen transmitan falta de éste causa miedo y vulnerabilidad”

- Timanfaya Hernández, psicóloga

“No tener control por nosotros mismos y que quienes se supone que lo tienen transmitan falta de éste causa miedo y vulnerabilidad”, aclara Hernández, para la que estos estos intentos de control “son una medida de defensa ante algo que nos asusta”.

El papel higiénico en concreto “representa el control, porque se usa para limpiar y ordenar”, según explica Niki Edwards, investigador de la Universidad Tecnológica de Queensland (Australia). “Con la crisis del coronavirus la gente teme perder ese control”, continúa. Según éste, “al comprar este producto se siente que se sigue teniendo el control sobre la higiene y la limpieza”.

Medida antiestrés

Esta falta de control tiene mucho que ver con lo que puede parecer una sucesión de informaciones contradictorias. “Cuando se le dice a la gente que se acerca algo peligroso pero todo lo que necesita hacer es lavarse las manos, la reacción no parece ser proporcional a la amenaza”, aseguró el psicólogo Steven Taylor, autor de La psicología de las pandemias, a la CNN. “Un peligro especial necesita precauciones especiales”, continúa.

Según Brian Cook, de la Universidad de Melbourne (Australia), comprar papel higiénico es una reacción al estrés colectivo. La gente calma su ansiedad comprando suministros, como explicó el psicoterapeuta Nick Blackburn a la edición estadounidense del HuffPost. El problema es que llegan a los supermercados, ven a otra gente comprando y experimenten más ansiedad porque los artículos se agotan.

El producto perfecto

En esta situación de angustia, comprar papel higiénico presenta varias ventajas y una es el precio. Es una opción barata por lo que llenar la despensa de suministros es asequible. “A las personas les gusta pensar que están haciendo algo cuando se sienten en peligro”, añade Cook, para el que gasto en papel higiénico es más bien simbólico.

Del mismo modo David Savage, de la Universidad de Newcastle (Reino Unido), define el papel higiénico como “el producto perfecto” ya que no se trata de un bien perecedero. Al hacer acopio nunca se tira el dinero a la basura.

Efecto contagio

Las imágenes de estanterías de supermercados vacías también son responsables de este acopio. “Creo que esto responde a un proceso de preparación, porque hemos visto que el papel higiénico se ha convertido en un elemento de escasez en otros lugares”, explica Savage.

“Responde a un proceso de preparación porque hemos visto que el papel higiénico se escasea en otros lugares”

- David Savage, de la Universidad de Newcastle

Aquí tienen mucho que ver las redes sociales, “que han incrementado de forma exponencial la comunicación muchas veces sin un filtro adecuado”, añade Timanfaya Hernández. “El miedo es por excelencia la emoción relacionada con la supervivencia y se transmite muy fácilmente. Disponer de una información infinita, al momento y muchas veces sin criterios de fiabilidad, hace que la población se sensibilice mucho más”, continúa.

Para Taylor, al ver este tipo de imágenes se asume que hay una razón para entrar en pánico y comprar suministros. “Las personas somos seres sociales y buscamos señales de lo que es seguro y de lo que es peligroso. Ver a gente comprar provoca un efecto de contagio por miedo”, señala.

No suele haber suficiente

“No lo sé con certeza, pero sospecho que la mayoría de las personas sólo compra papel higiénico cuando se le agota, lo que podría ser un problema si necesita estar aislada durante dos semanas”, apunta Savage. “Creo que es sólo un proceso de preparación”, añade.

Para Frank Farley, profesor de la Universidad de Temple (Pensilvania, EEUU) y expresidente de la Asociación Americana de Psicología, responde al instinto de supervivencia. “Debemos abastecernos de lo esencial y eso afecta directamente a la higiene”, aseguró en la CNN. “Después de todo, si nos quedamos sin papel higiénico, ¿con qué lo reemplazamos?”.

“Espero que también haya un punto práctico”, apunta Cook, quien lo re “Es un producto que ocupa mucho espacio y, por lo tanto, no es algo que las personas acumulen en circunstancias normales. Además habrá gente que lo use también como pañuelo y pueden pensar que lo vayan a necesitar si tienen gripe o una enfermedad similar”.

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