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23/05/2014 07:48 CEST | Actualizado 22/07/2014 11:12 CEST

Este domingo #tomalasurnas

Tenlo claro: si te quedas en casa, solo estarás dando carta blanca al PP y al PSOE para que sigan apoyando el austericidio y alargando la agonía de un país que necesita urgentemente reformas políticas, administrativas, económicas y sociales que atiendan a los intereses del 99%.

Foto: jisakiel (CC)

Los ciudadanos de España por fin hemos dicho basta y queremos ya un cambio de modelo político en nuestro país. Quizás te parece que mi optimismo es exagerado. O puede que creas que la mayoría sigue tan ciega como siempre. Pero estás equivocado, porque algo está cambiando mucho más rápido de lo que crees.

En el 15-M salimos a la calle reclamando una democracia real y denunciando la terrible corrupción que un bipartidismo enquistado había ayudado a extender: "¡No hay pan para tanto chorizo!", gritábamos. Tomamos las plazas durante meses, y aunque al cabo del tiempo toda esa efervescencia pareció diluirse, lo cierto es que una nueva conciencia ciudadana empezó a aflorar. Hoy, y gracias a ese despertar, el descrédito de esos que decían representarnos es tan grande y la ciudadanía tiene tantas ganas de cambio que se ha abierto un espacio de ruptura política. Ahora depende de nosotros aprovecharlo, porque la superación de un sistema político viciado en el que pocos creen está más cerca que nunca.

¿No me crees? Pues las condiciones están ahí: mientras que en las elecciones de 2011 la mitad de los españoles aún confiaban en PP y PSOE, en las elecciones europeas apenas uno de cada cuatro ciudadanos censados piensan seguir dando su apoyo al bipartidismo.

¿Y qué haremos al respecto los que ya no confiamos en esos partidos que tantas veces nos han mentido? Pues tenemos dos alternativas: acudir en masa a las urnas y votar a otros o quedarnos en casa boicoteando unas elecciones en las que muchos ya no creen.

Esta última opción puede sonar contundente y rebelde, pero sus consecuencias serían desastrosas: la abstención solo sirve para que los que sí votan decidan con sus votos quién nos gobernará. Que un partido pierda apoyos no significa nada si no hay gente que vote a otras opciones alternativas. Es más, incluso es posible ganar escaños a pesar de perder votos: es lo que pasó en Galicia en 2012, cuando el PP obtuvo 100.000 votos menos que en las anteriores elecciones, pero gracias a la alta abstención ganó nada más y nada menos que tres escaños.

"Sí, pero cuando no vote el 90% de la población, PP y PSOE se verán obligados a anular las elecciones y reconocer que han perdido la legitimidad". Pero, ¿de verdad te crees que con lo pegados que están al sillón se van a largar por las buenas? Para que te hagas una idea, en las elecciones generales de Jamaica en 1983 la oposición animó a no votar en señal de protesta. La acción fue un éxito: ¡no fue a votar el 97,3% de la población! ¿Y sirvió de algo? Pues no: el primer ministro fue reelegido gracias a los votos de los cuatro gatos que sí lo hicieron, consiguiendo la totalidad de los escaños.

Tenlo claro: si te quedas en casa, solo estarás dando carta blanca al PP y al PSOE para que sigan apoyando el austericidio en Europa y alargando la agonía de un país que necesita urgentemente reformas políticas, administrativas, económicas y sociales de calado que atiendan a los intereses del 99% de la sociedad.

¿Cuál es entonces la alternativa? Por si aún no lo has adivinado: ¡votar a otros! Solo con que la mitad de los que piensan abstenerse apoyase a otro partido éste se convertiría en la primera fuerza política. ¿Se te ocurre una forma mejor y más efectiva de terminar con el bipartidismo?

"Sí, pero todos son iguales". Error. Hay vida más allá del bipartidismo. La ciudadanía está demandando a los partidos transparencia, apertura, democracia interna, lucha contra la corrupción, defensa de los servicios públicos, preocupación por la justicia social y el bienestar del ciudadano de a pie... Y son muchos los pequeños partidos que recogiendo estas demandas están empezando a formular alternativas. De cara a las europeas encontramos opciones como Partido X y Podemos -formaciones con un gran componente de participación ciudadana y una gran sintonía con el movimiento 15-M- e incluso están produciéndose procesos de convergencia gracias a iniciativas como Primavera Europea, una ambiciosa coalición de cambio que agrupa a más de 10 partidos que luchan por una democracia real, una economía del bien común, una economía verde, una Europa más social... Entre los partidos que forman Primavera Europea, además de Equo, Compromís, o Por Mundo Más Justo, destaca Democracia Participativa, el partido-herramienta de la plataforma de participación digital Ahora Tú Decides, en la que yo colaboro, y que se basa en unos puntos muy claros: tanto el programa como la organización del partido son elaborados directamente por los ciudadanos, los candidatos se eligen por primarias completamente abiertas, y estos se comprometen a abrir su escaño a la ciudadanía (en el caso de conseguirlo), sometiendo a votación abierta el sentido de sus decisiones.

Como ves, opciones capaces de plantar cara al bipartidismo hay unas cuantas. La pregunta es, ¿estamos dispuestos a tomar las urnas este 25 de mayo como tomamos las calles el 15 de mayo de 2011? ¿Vamos a dar una oportunidad a nuevas opciones que prometan un cambio profundo y regenerador de nuestro país y de Europa? Yo al menos lo tengo claro: el domingo, nos vemos en las urnas.

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