Estupefacción por la cigüeña con pico de pato que se ha visto en este río de Europa
Su presencia sigue siendo relativamente pequeña en el contienen, aunque sus poblaciones se van recuperado gracias a la protección de los humedales.
Una ave zancuda, parecida a una cigüeña, pero con pico de pato, fue avistada por ornitólogos aficionados a finales del pasado mes de enero en Yverdon-les-Bains (Suiza), en concreto, en la desembocadura del río Mujon, a orillas del lago de Neuchâtel. Los habitantes de esta zona se quedaron perplejos. Hacía unos cuatro años que no se veía a esta ave zancuda en esta época del año. El animal sólo permaneció dos días allí, pero su escala en Suiza ha llamado mucho la atención. Su inusual pico no pasa desapercibido, y las razones de que se haya visto en este país y momento puede ser consecuencia de una serie de cambios ambientales en la zona ocurridos en los últimos años, según ha publicado France 3.
Conocida como espátula común (latalea leucorodia), esta gran ave zancuda de plumaje blanco inmaculado puede alcanzar los 90 cm de altura y una envergadura de 1,35 metros. Es pariente de otro animal, el ibis, y a menudo es confundida con garzas o cigüeñas debido a su silueta, aunque, como decíamos, se distingue a esta especie claramente debido a su pico largo, negro y en forma de cuchara.
"Mueve la cola de un lado a otro para filtrar el agua y el lodo en busca de alimento", explica Christophe Sahli, colaborador científico de la Association de la Grande Cariçaie (AGC), que gestiona las reservas naturales de la orilla sur del lago de Neuchâtel. Esta ave migratoria frecuenta humedales poco profundos. Principalmente carnívora, la espátula se alimenta de pequeños invertebrados, moluscos, crustáceos e incluso ranas y peces pequeños.
Según este ornitólogo, es la primera vez desde 2022 que se observa una espátula blanca en esta época del año. Aunque se reportan uno o dos ejemplares cada año durante los clásicos periodos migratorios, en otoño o primavera. Además, la espátula común sigue siendo una especie relativamente pequeña en Europa en comparación con otras aves zancudas. Sin embargo, sus poblaciones se han recuperado significativamente desde la década de 1980 gracias a la protección de los humedales y a las políticas de conservación. Se estima que hay entre 11.000 y 13.000 parejas reproductoras en el continente.
En Francia, donde se la considera una especie vulnerable y estrictamente protegida, la espátula blanca sigue considerándose bastante rara, con algo más de 500 parejas reproductoras repartidas en varias zonas húmedas importantes, como en la Camarga, la marisma de Orx o en las Landas.
Se observan con mucha frecuencia individuos migratorios o escalas migratorias en los estanques de Dombes, en el Ain. Algunas parejas también se han establecido allí. Según los expertos, la espátula avistada en Yverdon tenía un anillo en la pata y creen que podría provenir de Polonia. Pero nadie ha logrado saber por qué se detuvo al otro lado de la frontera.