Bruselas se niega a mantener vivos los videojuegos: un revés para 1,3 millones de europeos que han firmado contra el 'apagón' de los servidores
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Bruselas se niega a mantener vivos los videojuegos: un revés para 1,3 millones de europeos que han firmado contra el 'apagón' de los servidores

Argumentan tener algunos obstáculos legales relacionados con los derechos de autor y propiedad intelectual. 

Manos de una persona sosteniendo un mando de color blanco de una consola de videojuegosGetty Images

El movimiento Stop Killing Games (compuesto por jugadores, defensores de los consumidores y desarrolladores de todo el globo terráqueo) nació con el objetivo de exigir una legislación en torno a la industria de los videojuegos, así como para denunciar el diseño de estos, pues según afirman, suelen requerir servidores centrales que, una vez se cierran, "destruyen" por completo los juegos, algo que choca con los derechos del consumidor. "Si compras un producto, no debería autodestruirse", señala la plataforma, que señala directamente a las editoras.

El problema, según han defendido, es que comprar un videojuego (bien sea en físico o en digital) no se considera como una adquisición realmente, como puede ocurrir con un libro, por ejemplo, sino la compra de una licencia que la editorial puede quitar cuando le plazca. "Si compras una suscripción, te informan claramente de que caduca. En cambio, si compras un producto, normalmente esperas conservarlo para siempre. En cualquier otro sector cultural esto sería una práctica inimaginable", lamentan desde la iniciativa al diario francés 'Le Monde'. 

"Están destruyendo definitivamente los videojuegos que has comprado. Cada vez se venden más juegos como si fueran productos, pero están diseñados para que sean completamente injugables para todos en cuanto finalice el soporte. "Exigimos legislación para acabar con esta práctica", denuncian desde Stop Killing Games, quienes consiguieron reunir más de un millón de firmas en una petición dirigida a Bruselas. 

Revés de Bruselas a los consumidores de videojuegos

Bruselas no ha querido imponer un marco vinculante, pues considera que no se puede obligar a ello, sino que ha solicitado algunas consultas entre la industria y los consumidores antes de finales de 2026. "No puede proponer una obligación legal para que los videojuegos sigan siendo jugables una vez que hayan dejado de estar disponibles comercialmente", han señalado desde Bruselas, que no ha querido dictar legislación en torno al destino de los videojuegos que requieren conexión a internet.

Bruselas, con el lobby de las editoras

La respuesta de la Comisión Europea, sin embargo, no ha sentado nada bien a los defensores de la iniciativa, que consideran que en Bruselas se defienden los mismos intereses que las editoras. "Los argumentos para no proponer una ley son los mismos que, a nuestro juicio, esgrime el lobby de las editoras", critican desde la iniciativa.

"Si compras una suscripción, te informan claramente de que caduca. En cambio, si compras un producto, normalmente esperas conservarlo para siempre. En cualquier otro sector cultural, esto sería una práctica inimaginable", señaló al diario Le Monde el representante de Francia de Stop Killing Games. 

Los editores defienden que no es rentable

Desde las editoras de videojuegos han defendido que mantener juegos online vivos de forma indefinida implica costes de mantenimiento que son "insostenibles". "Lo que la gente no entiende es que mantener un juego en línea indefinidamente tiene un costo, ya sea para el mantenimiento del equipo o para el funcionamiento de los servidores", defiende el delegado general del Sindicato de Editores de Software de Entretenimiento, quien ha querido justificar en una entrevista con Le Monde la decisión de la industria en torno a esta cuestión. 

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Redactora de fin de semana de El HuffPost. Licenciada en Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos de Fuenlabrada (Madrid). Trabajó en el diario AS y en El HuffPost como redactora.


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