Destapa la razón por la que algunos agricultores colocan piedras en las cruces de los árboles
No está ahí por casualidad.

El creador de contenido Jorge Jimeno Mouz, conocido en redes como @jorge.jimeno.mouz ha publicado un vídeo en TikTok que ha vuelto a poner el foco sobre una práctica agrícola tradicional que muchos desconocían. Se trata de colocar una piedra en la cruz de los árboles jóvenes.
El vídeo, que en realidad fue grabado hace más de un año ––concretamente el 11 de diciembre de 2024–– muestra un árbol con una gran piedra apoyada justo donde nacen las ramas principales. Sin explicación alguna, Jorge Jimeno lanza una pregunta directa a los usuarios: ¿para qué sirve esto?
La escena, aparentemente trivial, ha generado cientos de comentarios. Entre bromas, teorías improvisadas y respuestas irónicas como “para no tropezar en la piedra jajaja” han sido los agricultores y personas vinculadas al mundo rural quienes han terminado aclarando el misterio.
No está ahí por casualidad
Según explican varios usuarios con experiencia en el campo, el peso de la piedra sirve para guiar el crecimiento del árbol cuando aún es joven. Al colocarse en la cruz del tronco, obliga a las ramas principales a abrirse hacia los lados, evitando un crecimiento excesivamente vertical. De este modo, se consigue una copa más abierta, con mejor entrada de luz y un acceso más cómodo a los frutos.
Una de las explicaciones más técnicas procede de un experto en los bonsáis, que lo resume así: “Cuando las ramas son jóvenes y están verdes, la piedra impide su crecimiento vertical, obligándolas a crecer de forma horizontal, permitiendo así un mejor acceso a los frutos. Los que tenemos bonsáis hacemos lo mismo, pero con las raíces: colocamos algo para que se expandan horizontalmente y no vayan hacia abajo y crear así un buen nebari ––la base del tronco––.” Además, aclara que “El árbol no sufre en absoluto. Lo único que hace es adaptarse a la situación.”
Una herramienta eficaz
Esta técnica de guiado ha sido habitual durante generaciones en especies como higueras, olivos o frutales de huerta tradicional. Antes de que se generalizaran los tutores, las podas sistemáticas o los manuales técnicos, el peso era una herramienta sencilla y eficaz para dar forma al árbol. Agricultores veteranos señalan además que un árbol más abierto produce mejor, se airea con mayor facilidad y facilita las labores de recolección y mantenimiento.
Además, algunos comentarios señalan que la piedra no solo cumple una función estructural, también ayuda a conservar la humedad del suelo, protege el tronco del calor extremo, evita que el viento afloje las raíces y puede disuadir a ciertos animales.
Un usuario gallego lo explica desde la tradición campesina: “aquí en Galicia se hace, esto nace de la cultura campesina tradicional. Vieron que los árboles jóvenes que tenían una piedra grande en la base sobrevivían más. Cuando el árbol crecía y ya no la necesitaba, la piedra se quedaba por costumbre y respeto al árbol”.
