El efecto isla de calor hace que las ciudades apenas se enfríen por las noches. Sin embargo, los árboles desempeñan un papel fundamental para que las temperaturas bajen.
Cada vez más parques y zonas verdes utilizan estas bolsas para combatir la procesionaria del pino, una plaga que puede provocar problemas respiratorios, alergias e irritaciones graves tanto en personas como en mascotas.
Este escarabajo figura en el Catálogo Estatal de Especies Exóticas Invasoras y cada vez causa más estragos en estas plantas en distintas partes de España.