Avisan de que los felpudos están desapareciendo de los hogares españoles y este es su sustituto
Se trata de una zona encajada en el propio suelo, normalmente entre baldosas o junto a la tarima de madera.
Durante décadas, el felpudo fue un básico en cualquier casa. Pequeño, práctico y casi invisible, cumplía una misión clara: limpiar los zapatos antes de entrar. Sin embargo, el diseño de interiores está cambiando las costumbres y este elemento tradicional empieza a desaparecer de muchos hogares modernos.
La razón no es que ya no importe mantener la casa limpia, sino todo lo contrario. La funcionalidad sigue siendo clave, pero ahora se busca que esté integrada en el diseño. Cada vez más viviendas sustituyen el clásico felpudo por una zona de limpieza incorporada directamente en el suelo.
Según recoge el diario serbio Blic, del grupo Ringier Media International, esta tendencia se extiende en varios países europeos y empieza a verse también en España. En lugares donde la lluvia, la nieve o el polvo son habituales, el felpudo tradicional se deteriora con rapidez y puede convertirse en un elemento poco estético.
Los interioristas lo tienen claro: “La entrada debe ser una extensión natural del interior: limpia, armoniosa y funcional”. Bajo esa idea, las nuevas viviendas apuestan por superficies continuas, materiales neutros y espacios despejados. Un felpudo suelto rompe esa línea visual.
¿En qué consiste la alternativa? Se trata de una zona encajada en el propio suelo, normalmente entre baldosas o junto a la tarima de madera. En ese hueco se instala un inserto de materiales como fibra de coco, caucho o metal. Así, al pisarlo, la suciedad queda retenida sin que nada sobresalga ni altere la estética del recibidor.
A diferencia de la alfombra tradicional, este sistema forma parte del pavimento. No se mueve, no se arruga y no genera contrastes de color que distraigan. Además, muchos modelos cuentan con piezas extraíbles que se limpian con facilidad, algo especialmente útil en días de lluvia.
En viviendas con más espacio, esta zona integrada puede combinarse con zapateros o bancos para descalzarse, creando una entrada más ordenada y práctica. El resultado es un pasillo más uniforme y visualmente amplio.