Silvia Intxaurrondo, periodista: "He dejado de ver la competencia porque su contenido no me resulta interesante"
Y, según ella, "a la audiencia tampoco" le interesa.

La periodista Silvia Intxaurrondo, conocida como "la reina de las mañanas" (apelativo que, por cierto, no le gusta nada), ha dejado de ver el contenido de la competencia, pues no le parece interesante ni a ella ni a su audiencia, según asegura en una entrevista con el diario 'El País'.
"He dejado de ver la competencia porque su contenido no me resulta interesante, y la audiencia demuestra que a ellos tampoco. Si la ocupación fuera un fenómeno noticioso, por ejemplo, lo hubiéramos tratado, pero no lo era", afirma la misma durante la conversación, antes de confesar que prefiere ver televisiones que apuesten por la información antes que por el bulo.
"Yo prefiero ver televisiones que sorprendan, honestas y que apuesten por la información sin dejar pasar un bulo. No es fácil en este país", agrega la presentadora de La Hora de La 1 en RTVE, cargo que ostenta desde agosto de 2021.
La periodista puede presumir de haber incrementado la cuota media de pantalla desde su llegada al matinal, consiguiendo cifras de hasta el 18,8% frente al 8% que había en un inicio. "La clave es que nosotros somos los primeros en contar lo que sucede y de la forma más exacta. Lo que había que hacer estaba claro: cuando te levantas, quieres información para saber a lo que te vas a enfrentar. El éxito es saber leer lo que necesitaba la audiencia, información honesta, directa y sencilla, y se logra con un engranaje perfecto del equipo y las posibilidades de TVE de llegar a todo el mundo", comenta.
Respecto a su mote "reina de las mañanas", la presentadora ha asegurado que no le gusta. "Reinar me da pereza. Es un concepto antiguo, y hubo una que fue María Teresa Campos. Yo no soy de reinar, soy del trabajo día a día. El secreto aquí es este equipo que ha pasado por una transformación profunda. Antes miraba a los competidores y ahora compite consigo mismo", expresa.
Y es que, a diferencia de otros programas, el suyo no solo se queda en el debate, sino que profundiza (o al menos eso intenta) en los temas que tratan. "Nuestro programa tiene un ADN distinto, netamente informativo. No nos quedamos en la batalla de presentar cualquier asunto y debatir. Las tertulias que no profundizan y sin expertos, no me interesan", señala.
Desayuna a las 03:15 y a las 5:05 empieza las reuniones
Su papel como presentadora, eso sí, no es nada fácil y conlleva, además de críticas de la oposición y algún que otro bulo, una rutina bastante estricta y exigente. Silvia comienza su día sobre las tres de la madrugada, y a las tres y cuarto ya está terminando el desayuno. Tras leer los periódicos va directamente a la televisión, donde tiene su primera reunión sobre las cinco de la mañana. Posteriormente, y después de escribir un rato, pasa por maquillaje y peluquería y en apenas siete minutos se viste para comenzar con su matinal.
"A las 3.15 termino de desayunar; a y 20, leo periódicos; a las 4.20, voy a la tele. 4.50, llego; 5.05, tengo una reunión; seis, estamos escribiendo; siete, media hora de maquillaje y peluquería; 7.30, me visto en un máximo de siete minutos. Cuando me siento, estoy totalmente protegida", relata en la entrevista.
Con el madrugón que reconoce que hace a diario todos pensaríamos que la presentadora no se acuesta muy tarde. Sin embargo, reconoce que a veces le cuesta irse pronto a dormir. "Yo me debería dormir antes. Ahora me estoy acostumbrando, aunque nunca lo asimilas del todo. Intento no irme a la cama después de las 21.30, pero siempre hay una distracción, un ‘hostia, el insta’, ‘cuál es la última hora’, o ‘el petróleo y Ormuz cómo siguen", afirma la periodista, que concluye señalando que nunca invitaría a personajes como Vito Quiles a su programa.
