El perfume, el nuevo objeto de deseo para los hombres "sofisticados e informados" gracias a las fragancias de autor
Según los últimos datos presentados por Stanpa, el sector está creciendo en parte gracias al auge de la perfumería selectiva masculina.

Los tiempos en los que se utilizaba el mismo perfume cada día se ha terminado. También esos días en los que se compraba una fragancia popular en un gran superficie. Actualmente, la industria del perfume está cambiando y las nuevas generaciones quieren tener su propia fragancia, apostando por perfumes nicho o por el layering, es decir, utilizar varios aromas para crear algo único y específico para cada persona.
El perfume está creciendo a pasos agigantados y, según el informe Radiografía de la industria cosmética y del perfume 2025 elaborado por Stanpa, es el principal motor de consumo del sector. Concretamente, la perfumería creció un 9,5 % este año en comparación con 2024 y ya se ha posicionado como la segunda categoría más relevante solo por detrás del cuidado facial.
De hecho, el 59% de los españoles consideran que el perfume es un producto esencial en su día a día. Por contextualizar, son porcentajes superiores a los de la crema facial, que es básica para el 49% de los encuestados.
A pesar de que estos datos revelan que el crecimiento de la industria del perfume es global, en el informe se destaca especialmente que son las fragancias masculinas de lujo las que más están avanzando, concretamente un 12,6% frente al 10,8% del segmento femenino.
"Se observa un cambio de paradigma creciente en el uso de cosméticos y perfumería: cada vez más productos llegan a los hombres y se valoran como una herramienta esencial en su cuidado personal y de salud", explican sobre estos datos desde la Academia del Perfume.
El 'boom' del perfume selectivo también conquista a los hombres
"Este dinamismo responde a un consumidor más sofisticado e informado, que prioriza propuestas de alto valor añadido, donde el lujo, la sensorialidad y la experiencia de marca son determinantes", añaden desde la Academia del Perfume sobre este auge entre el consumidor másculinos.
Para ellos, "una mayor cultura del perfume está redundando en un mayor conocimiento y atractivo de las diferentes opciones que aporta un mercado con numerosas alternativas, tanto de lanzamientos como de perfumes icónicos". Esto resulta en más posibilidades de explorar todo tipo de fragancias, alternarlas y entrar en una especie de rueda dentro del mundo de la perfumería.
Lujo no significa simplemente más caro, sino que se trate de una fragancia de autor, cuidada y que no lleve todo el mundo. "El consumidor ya no busca solo una fragancia que huela bien, sino una que le identifique, que cuente una historia o que le haga sentir algo distinto", explicó el equipo de Abanuc, donde se especializan en perfumería y cosmética de autor, para un reportaje en El HuffPost.
“Son personas que valoran la calidad, los ingredientes y la originalidad. Quieren algo que no lleve todo el mundo, algo que hable de ellos. Y sí, entre la generación Z se nota mucho ese interés: buscan diferenciarse, experimentar, salirse de lo establecido", destacaron sobre el perfil de consumidor de este tipo de perfumes.
Una tendencia global impulsada por los jóvenes
Los datos de Stanpa analizan el mercado en España, pero a nivel internacional la tendencia es la misma y se nota el crecimiento de los perfumes masculinos. Según un informe de Scentbird, un 35% de los hombres de la generación Z aseguraron que se gastaban más de 200 euros anuales en fragancia, mientras que solo el 18% de mujeres de esa generación afirmaron hacerlo. Además, también son más los chicos que utilizan una fragancia cada día en comparación con las chicas.
"La generación Z está mostrando el mayor incremento de consumo, impulsado por sus hábitos de diseñar un 'armario de fragancias' en lugar de un olor de cabecera y buscando fragancias que complementen sus diferentes estados de ánimo", explicó hace un año Anna Mayo, Vicepresidenta del vertical de belleza de la compañía de análisis de datos NielsenIQ.
Para estos jóvenes, las redes sociales han sido un punto de inflexión a la hora de interesarse por los perfumes y entenderlos como algo aspiracional o con el que evocar todo tipo de sensaciones. No es de extrañar que el hashtag #PerfumeTok acumule cada día miles y miles de visualizaciones y contenidos asociados.
"Así, el perfume se ha convertido para muchos jóvenes en ese objeto de autoregalo que antes dedicaban a otros productos (como prendas de marca), eligiendo perfumes muy exclusivos con el objetivo de diferenciarse olfativamente de los demás", analizan desde la Academia del Perfume sobre este cambio a la hora de decantarse por una fragancia u otra.
Además, desde la institución destacan otro "fenómeno interesante" en la manera de adentrarse en esta especie de afición para muchos. "Por una parte, los perfumes lifestyle son la puerta de entrada para muchos jóvenes al ofrecer una relación calidad-precio excelente. Hoy en día, el mercado permite creaciones originales, sin necesidad de réplicas, a precios muy asequibles", explican recordando que existen firmas con composiciones cuidadas y diferentes que no tienen necesariamente precios desorbitados.
"Por otra parte, surge el interés por el extremo opuesto: la perfumería nicho. Existe una gran comunidad de jóvenes que evoluciona hacia la exclusividad, valorando la sofisticación y diferenciación de fragancias que se convierten en auténticos objetos de deseo", apuntan desde la Academia del Perfume. El equipo de la institución asegura que el gusto por el perfume ya no es solo una cuestión estética y aspiracional, sino que los jóvenes quieren saber más al respecto y en las redes de la Academia han observado cómo crecía el respaldo y las visualizaciones de las 'píldoras didácticas' en las que se exploran todo tipo de cuestiones relacionadas con la industria.
Si esta pasión entre los chicos jóvenes por los perfumes es algo pasajero habrá que verlo en los próximos años, pero a juzgar por los datos el boom no parece haber tocado techo y las marcas, que cuentan cada vez con más embajadores masculinos como Jacob Elordi para Bleu de Chanel, lo saben.
