La demanda de los lobos-robot para ahuyentar a osos se dispara en Japón: "Ahora mismo no damos abasto"
Funciona mediante sensores de movimiento.

Japón vive un gran aumento de ataques y avistamientos de osos, y una de las soluciones más insólitas se ha convertido en un gran fenómeno. Los llamados "lobo-robot" desarrollados para espantar animales salvajes están registrando una avalancha de pedidos en todo el país hasta el punto de que sus fabricantes reconocen que ya no pueden producirlos con suficiente rapidez.
La empresa creadora de estos famosos robots con apariencia de lobo es Ohta Seiki, ubicada en la isla japonesa de Hokkaido. Los denominan "Monster Wolf" y los fabrican a mano, por lo que piden paciencia a sus clientes. De hecho, el propio presidente de la compañía tuvo que pedir a sus clientes "que esperen entre dos y tres meses".
Récord de ataques y avistamientos de osos
El auge de estos robots coincide con una situación preocupante en Japón. Entre 2025 y lo que llevamos de año, se registraron 13 ataques mortales de osos, más del doble del récord anterior. Además, las autoridades contabilizaron más de 50.000 avistamientos de osos en todo el país, una cifra nunca antes alcanzada. En muchas regiones, especialmente del norte, los animales comenzaron a acercarse cada vez más a zonas habitadas.
Casi a diario se reportaban osos entrando en viviendas, paseando cerca de escuelas o causando daños en tiendas, balnearios y explotaciones agrícolas. La situación ha obligado incluso a aumentar drásticamente las capturas. El número de osos sacrificados alcanzó los 14.601 ejemplares, casi el triple respecto al año anterior. Con la llegada de la primavera y el final de la hibernación, algunas regiones registraron solo en abril casi cuatro veces más avistamientos que durante todo el año pasado.
Así funciona el "Monster Wolf"
El aspecto del robot está diseñado específicamente para resultar amenazante ante los ojos de los posibles depredadores. El aspecto del robot está diseñado específicamente para resultar amenazante. El Monster Wolf cuenta con un pelaje artificial colocado sobre una estructura cilíndrica, con ojos LED rojos intermitentes, una boca grande y abierta y una cola iluminada con luces azules.
El dispositivo funciona mediante sensores de movimiento. Cuando detecta presencia, gira la cabeza de un lado a otro y activa alrededor de 50 sonidos diferentes, entre ellos voces humanas, aullidos y ruidos electrónicos capaces de escucharse a un kilómetro de distancia.
El objetivo es generar la sensación de que un depredador está vigilando el territorio y disuadir así a los animales salvajes antes de que se acerquen. El modelo básico cuesta alrededor de 3.000 libras esterlinas —más de 3.400 euros— e incluye batería, sensores y paneles solares.
