Muere el diseñador Valentino Garavani a los 93 años
El último emperador de la moda llevaba más de una década retirado.
El diseñador Valentino Garavani, el último emperador de la alta costura, ha fallecido este lunes a los 93 años en su casa de Roma rodeado de su familia. Así han informado al respecto la fundación que lleva su nombre y Giancarlo Giammetti, inseparable socio y expareja del modisto italiano, que marcó un antes y un después en la moda italiana.
"Nuestro fundador Valentino Garavani falleció hoy en su residencia de Roma, rodeado de todos sus seres queridos", han anunciado a través de sus redes sociales. La fundación también ha confirmado que este miércoles se instalará una capilla ardiente en Piazza Mignanelli, las oficinas centrales de la marca que fundó, y que el viernes se celebrará el funeral en la Iglesia de Santa María de los Ángeles y los Mártires de Roma.
La muerte de Valentino Garavani (1932, Voghera), conocido simplemente como Valentino, supone el fin de una era para la alta costura y para la moda italiana, que todavía se está recuperando del fallecimiento de Giorgio Armani el pasado septiembre.
Con solo 17 años, Valentino dejó Italia para viajar a París y estudiar moda. En la capital francesa tuvo sus primeras oportunidades en firmas como Balenciaga o Guy Laroche, pero a finales de los años 50 vuelve a Italia para fundar su propia marca, Valentino.
En 1959 el diseñador abre su taller en la romana Via Condotti y un año más tarde se alía con Giancarlo Giammetti, su inseparable socio y con el que mantuvo una relación sentimental durante más de una década. El empresario italiano se mantuvo a su lado durante todas las fases de la firma, incluyendo su retirada de la moda en septiembre de 2007.
Desde los años 60 en la roma de la Dolce vita en adelante, la historia de Valentino es una historia de éxito, tanto en sus colecciones prêt-à-porter como en la alta costura, convirtiéndose en un nombre fijo en el vestidor de alguna de las mujeres más famosas del mundo. Desde Jackie Kennedy a Sophia Loren pasando por Naty Abascal, una de sus grandes musas y eternas amigas.
Las creaciones de Valentino eran —y son— un fijo en cualquier alfombra roja y ahí están las decenas de ejemplos de grandes estrellas del cine como sus íntimas Anne Hathaway y Gwyneth Paltrow o Julia Roberts, que recogió su Oscar en 2001 con un icónico diseño negro del modisto italiano.
Mientras otras firmas de moda centraron sus esfuerzos en innovar o en idear nuevas siluetas, la identidad de Valentino al frente de su marca siempre radicó en el mismo lugar: la belleza. "¿Sabes lo que quieren las mujeres? Quieren estar guapas", espetó a un periodista en una escena de su documental, El último emperador.
El 'rojo Valentino' y su retirada en 2007
Además de un legado de belleza a través de miles de volantes, plumas y sedas de colores, si hay algo por lo que se recordará al modisto italiano es por el 'rojo Valentino'. Un color intenso y pasional que brillaba especialmente en los vestidos de fiesta que catapultaron al éxito al modisto.
De hecho, en su última colección en enero de 2008 tras anunciar su retirada de la moda unos meses antes concluyó con las modelos desfilando con vestidos rojos. Un broche de oro perfecto para una carrera que lo llevó a ser nombrado Gran Oficial de la Orden del Mérito de la República Italiana en 1985.
Un año después de su retirada, se estrenó el documental que narra su vida y su carrera, Valentino: el último emperador, y previamente se le dedicó una exposición en el Ara Pacis de Roma donde, cómo no, las piezas estrella eran los vestidos rojos.
Desde su retirada al frente de su marca el diseñador siguió trabajando en proyectos como, por ejemplo, el vestuario de La traviata de Sofia Coppola que creó mano a mano con Maria Grazia Chiuri y Pierpaolo Piccoli.
Además, siguió encargándose de los vestidos de novias de algunas afortunadas como la propia Anne Hathaway en 2012 o la princesa Magdalena de Suecia en 2013. La hija pequeña de los reyes suecos no es la primera royal a la que vestía, ya que Garavani también se encargó del vestido de Máxima de Holanda o de Marie-Chantal Miller, mujer de Pablo de Grecia.
A la reina Sofía no la vistió de novia pero la emérita atesora una enorme colección de diseños del italiano en su armario que ha ido luciendo desde los años setenta hasta la actualidad. Habitualmente, con adaptaciones hechas especialmente para ella.
Sus últimos años
En los últimos años, debido a su avanzada edad, el diseñador italiano ha llevado una vida tranquila y se le podía ver habitualmente navegando con Giammetti y sus buenos amigos, además de disfrutando de su terraza en el centro de Roma.
Hasta que la salud se lo permitió, era habitual que el diseñador estuviera sentado en primera fila en los desfiles de su firma, apoyando a todos los diseñadores que se encargaron de capitanearla desde su retirada. Alessandra Facchinetti, Maria Grazia Chiuri y especialmente Pierpaolo Piccioli, que estuvo 25 años en la marca.
Actualmente es Alessandro Michele el encargado de dirigir la marca y de cargar con un legado de belleza que marcó una época.