Judith Navarro, neuróloga, sobre la moda de "activar el nervio vago" en redes: "No hay leones hambrientos en las calles, pero hay trabajos con horarios imposibles"
La experta desmiente algunos de los bulos y desinformaciones que circulan por redes sociales en torno al décimo par craneal.

Durante la últimas semanas no ha parado de promocionarse a través de las redes sociales al nervio vago como una especie de elemento mágico cuya estimulación podría tener diferentes beneficios en la salud, tanto a nivel físico como mental. Sin embargo, expertos como Javier Camiña o Judith Navarro, quienes explican qué es este nervio, advierten en una entrevista con el diario 'El País' de que algunas de las afirmaciones e informaciones que están circulando no son ciertas y piden cautela.
El nervio vago "nace de una parte de nuestro cuerpo que se llama troncoencéfalo, que está en la zona que une el cerebro con la médula espinal. Desde ahí viaja dando ramas más pequeñas que se encargan de mover las cuerdas vocales, de la movilidad del esófago, estómago y una gran parte del intestino; llega a los pulmones, da ramas que regulan la frecuencia cardíaca, etcétera", explica Judith Navarro, neuróloga coordinadora del grupo de investigación Estimulación del nervio vago en enfermedades autoinmunes del Hospital Clínic de Barcelona.
Y no solo envía información, también sirve a modo de "carretera de doble sentido" que "trae información de los órganos y de células de la inmunidad y lleva órdenes automáticas del cerebro hacia el cuerpo". Es este aspecto, precisamente, lo que convierte a esta parte del cuerpo en una pieza clave.
"Lo más novedoso en los últimos años es que se puede considerar la participación del nervio vago en la modulación de la inflamación sistémica. Eso puede tener interés para enfermedades autoinmunes inflamatorias como la artritis reumatoide o la enfermedad inflamatoria intestinal", señala por su parte el experto Javier Camiña, vocal de la Sociedad Española de Neurología (SEN).
A pesar de ello, y tal y como advierten, hay que mantener la cautela, pues para muchas de las patologías todavía no hay "terapias aprobadas a nivel clínico que estén basadas en la modulación de la actividad del nervio vago".
Respecto a las teorías que circulan por redes sociales en torno a este nervio, como puede ser el de activarlo sin ningún tipo de dispositivo (como a través de la respiración), expertos como Jaime Gonçalves, doctor por la Universidad de Salamanca, defienden que "no tiene nada que ver con la estimulación eléctrica y terapéutica dirigida al propio nervio" y destaca que "son conceptos diferentes y que no deben confundirse".
Y, aunque es cierto que se han realizado estudios que miden los efectos de estas sesiones y se han encontrado algunas evidencias de que este tipo de técnicas podrían funcionar como un aparato comercial, no se han realizado investigaciones a largo plazo.
"Se publicó un artículo en 2025 en el que un equipo de investigadores medía diferentes datos sobre cómo funciona el nervio vago antes y después de estimularlo con un aparto comercial o con respiración profunda, encontrando cambios parecidos en las dos situaciones. Pero no sabemos qué pasaría si esas personas lo hicieran cada día en su casa durante semanas", señala Navarro.
"No hay leones hambrientos en las calles, pero hay trabajos con horarios imposibles, exigencias eternas y autoexigencias de ser a la vez el mejor profesional, mejor pareja, mejor amigo, mejor hijo y mejor padre o madre. En frente de este estado prosimpático, la búsqueda de activar el vago parece una respuesta lógica", concluye.
