Mónica Acha, nutricionista: "Si eres de las personas que tienen hígado graso o el ácido úrico elevado, los arándanos no son la mejor fruta por su contenido elevado en fructosa"
La experta desmonta el mito de los 'superalimentos' y detalla la cara B de la fruta de moda, advirtiendo de que lo que es sanísimo para muchos puede ser perjudicial para otros.

¿Te has fijado en que últimamente le echamos arándanos absolutamente a todo? El sector de los frutos rojos está en auge tanto en el territorio español como en el ámbito internacional. Un reciente informe publicado por el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación expone que España es el principal productor de la Unión Europea (UE) y el sexto a nivel mundial.
Andalucía se ha coronado como la reina absoluta en este terreno, con Huelva a la cabeza concentrando el 91% de la superficie cultivada y el 96% de la producción nacional total. Este pelotazo comercial responde, en gran medida, al creciente interés de la población por cuidarse y mantener un estilo de vida saludable.
Sin embargo, a la hora de meter esta codiciada fruta en la cesta de la compra, hay ciertos matices médicos que solemos pasar por alto. Para arrojar luz sobre este tema, la nutricionista Mónica Acha ha repasado los verdaderos beneficios y las sorprendentes contraindicaciones de los arándanos en el canal digital Alimentación Real Saludables.
El fin del mito del 'superalimento' milagroso
En primer lugar, la especialista reconoce la brutal popularidad que ha adquirido este pequeño fruto. “Los arándanos, parece últimamente que son la fruta de moda. Están presentes en todo: en yogures, en bizcochos, en batidos, en suplementos”, expone.
No obstante, Acha huye de los fanatismos nutricionales y recomienda, ante todo, consumir una gran variedad de frutas, recordando que no existen los milagros. “Los arándanos son una fruta muy interesante por sus propiedades nutricionales, pero no es la única”, apunta.
Lo que es bueno para muchos podría no ser bueno para algunos
Respecto a los beneficios innegables de este fruto rojo, la nutricionista resalta que son una auténtica bomba de vitamina C y antioxidantes, además de ser riquísimos en fibra (lo que los convierte en un aliado perfecto para regular nuestra flora intestinal). Asimismo, la experta detalla que están considerados como una fruta "cardiosaludable", ideal para proteger el corazón y mantener a raya el sistema circulatorio.
A pesar de esta larga lista de ventajas, la nutricionista lanza una importante advertencia que ha pillado a muchos por sorpresa: atiborrarse de arándanos a diario no es recomendable para todo el mundo.
"Si eres una de esas personas que padece de hígado graso o tienes problemas con el ácido úrico elevado, los arándanos no son, ni mucho menos, tu mejor opción", aclara la experta.
El motivo de esta contraindicación médica es su elevadísimo contenido en fructosa, un tipo de azúcar natural que el hígado debe metabolizar y que, en estos pacientes concretos, puede empeorar su cuadro clínico, demostrando que en la nutrición no existe el "café para todos".
