Valentine, psicóloga: "Una persona perpetuamente feliz no existe, salvo quizás en las redes sociales"
Una de las claves para ser feliz es, paradójicamente, aceptar los momentos de tristeza.

Muchas personas pasan sus vidas buscando la felicidad permanente. Las redes sociales, en las que lo único que suele mostrarse son los momentos felices (aunque todo sea una simple apariencia) hacen que cada vez más individuos se comparen con eso que ven en sus móviles y se frustren al ver que no son tan felices como querrían.
Sin embargo, la realidad es que la felicidad permanente no existe. La vida son altibajos, a veces se está bien y a veces se está mal. En Le Journal des Femmes Santé (la sección de salud de la revista francesa Le Journal des Femmes), la psicóloga Valentine Hervé ha subrayado que "una persona perpetuamente feliz no existe, salvo quizás en las redes sociales".
Según la experta, uno de los problemas (más allá de la continua comparación con la aparente perfección que se ve en las redes sociales) es que "en nuestra sociedad moderna se confunde el bienestar con la felicidad". Al respecto, Valentine ha señalado que la verdadera felicidad no se encuentra en placeres efímeros como pude ser ir a comer a un restaurante de lujo o comprar ropa de marca, sino en un sentimiento mucho más global y profundo.
La psicóloga ha destacado que uno de los 'secretos de la felicidad' es avivar nuestros deseos personales. Pero ello no se refiere a nada material. "El deseo se refiere a aquello que nos mueve en lo más profundo, lo que nos impulsa y da sentido a nuestra existencia", ha explicado Valentine Hervé.
"Una vida normal conlleva frustraciones, pérdidas y contradicciones"
Además, la experta ha resaltado que otra de las claves para ser feliz es, paradójicamente, aceptar los momentos de tristeza. "Una vida normal conlleva frustraciones, pérdidas y contradicciones", ha recordado la psicóloga.
En ese sentido, Valentine Hervé ha resumido que "una persona feliz experimenta, a lo largo del tiempo, un sentimiento general de satisfacción, al tiempo que es capaz de superar las dificultades, las frustraciones y los momentos de tristeza". Por lo tanto, la búsqueda de la felicidad permanente es una utopía que lo que provoca es malestar y, en consecuencia, infelicidad.
