Se dice que estos tiempos son de desconfianza y escepticismo. Cayó el muro, con él los grandes relatos, "el fin de la historia" dijo Fukuyama. La caída de Brangelina es quizás el último ladrillo de ese bastión de verdades contundentes.
Hace más de una década recalé en un aeropuerto británico cuyo kiosco de prensa se encontraba en auténtico estado de conmoción. Personas de toda edad, hablando en decenas de lenguas del planeta, bullían con la confirmación de una muerte anunciada: el matrimonio de Jennifer Aniston y Brad Pitt se había roto.
'El Hormiguero' y Jimmy Kimmel han matado la mitomanía: hemos visto a los actores hacer el bobo de tantas maneras distintas que ya han perdido esa pizca de oscuridad, de candidez y lejanía que les convertía en eso, en estrellas. Pero ellos seguían teniendo esa chispa