Votantología
Los partidos políticos están invirtiendo grandes sumas de dinero en este tema, convencidos de que un mejor conocimiento del votante les permitirá afinar sus estrategias electorales.

Cada vez cobra más fuerza dentro de las ciencias políticas la disciplina de la Votantología, el estudio científico de los tipos de votantes que participan en las diferentes elecciones. Los partidos políticos están invirtiendo grandes sumas de dinero en este tema, convencidos de que un mejor conocimiento del votante les permitirá afinar sus estrategias electorales. Recientemente el Journal of Applied Experimental Votantology Research ha publicado un estudio de la Universidad de Massachusetts en donde se presenta la tipología de votantes más validada científicamente hasta la fecha. Según esta investigación, existen los siguientes tipos de votantes:
- El que seguramente vote. O no. A ver, quería acercarse a Sanlúcar con José Ramón, que tienen que hablar de lo de este verano y tomar una manzanilla de paso. A lo mejor, madruga y va antes a votar. O casi mejor a la vuelta. Y así pasaba a por lo del chiquillo por casa de Carmen. Aunque en la zona del colegio electoral no hay quien aparque. Bueno, ya lo irá viendo.
- El intelectual. Su voto actual está muy influido por la obra de Byung-Chul Han. Antes no, durante décadas intentó que su voto fuera un puente entre Gramsci y Fucó, por eso apoyó posturas más cercanas a Chomsky que al mero postestructuralismo. Sobre todo, no quiere que su voto contribuya al preocupante corrimiento de la ventana de Overton al que asistimos. Él tiene la clave para frenar a Vox.
- El que ya los ha votado a todos. Ha votado al PP, al PSOE, a Izquierda Unida, a Vox, a Podemos, a Ciudadanos. Incluso votó a Unión de Centro Democrático y al Partido Andalucista. En unas europeas votó al Bloque Nacionalista Galego. Todos le han decepcionado. En las elecciones de hoy está pensando en votar Por Andalucía porque le convence la figura de Antonio Maíllo.
- El que vota "en clave". En clave nacional. En clave geopolítica. En clave del conflicto de Oriente Medio. En clave europea. Su voto va más allá de su voto. Forma parte de una estrategia de política global, y con la papeleta que deposita en la urna está enviando un mensaje muy claro a alguien que no concurre a las elecciones de hoy. Sabe que Claudia Sheinbaum tomará buena nota.
- El que siempre votó, vota y votará lo mismo. En el sintagma "mi partido", "mi" es más importante que "partido". Hagan lo que hagan sus candidatos. Como si entran en un centro comercial y vacían cinco cargadores sobre la zona de juegos infantiles. Simplemente, no sabrían quiénes son si en unas elecciones no votasen lo mismo que han votado en las treinta anteriores.
- El abstencionista sofisticado. El último tipo de votante es un no votante. Pero no por apatía. Es un no votante por escrúpulo y pureza. No puede votar al PSOE andaluz por la tibieza del Grupo Socialista europeo en la normativa pesquera comunitaria. No puede votar a Juanma Moreno mientras el alcalde popular de su pedanía no arregle un semáforo. Su no voto es tan intenso que en realidad es un tipo de voto.
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