La aparición de 250 cuerpos de niños muertos en un internado donde trataban de ser "asimilados" deja al aire la falta de justicia y reparación con los pueblos originarios.
Lenta pero segura, la sociedad latinoamericana se transforma a hombros de la causa feminista, trenzada con reivindicaciones reproductivas, antirracistas o educativas.
Si en la Amazonía se utiliza como parte de rituales sagrados, en Occidente se le han dado otros fines: de desintoxicación, búsqueda personal y mucho, mucho negocio.
"Es imposible no darse cuenta de que esto proviene de un contexto racista y colonialista. Está ligado a los estereotipos sobre las mujeres indígenas, que son vistas a menudo como malas madres".