¡Llega el luego de naipes de las disparatadas creaciones retóricas de Mariano Rajoy! El invento, llevado a cabo por dos vascos muy ingeniosos, es uno de los proyectos que buscan aportaciones económicas en la plataforma de crowdfunding Verkami. Tras haber conseguido su reto, los autores podrán materializar el divertido juego y una vez lo tengan en sus manos enviarán una unidad a Génova para que la reciba el involuntario director creativo del invento: Mariano Rajoy.
Pica Pica/Cantajuego son mucho más importantes de lo que sus inocentes y bienintencionadas canciones transmiten. Ayudan a que nuestros hijos coman entretenidos y no te lancen el contenido de su cuchara contra la pared de enfrente. Algunos padres, sin su existencia, no sabrían si su equipo de fútbol juega en primera o segunda división y quién sabe si gracias al tiempo en forma de descanso musical que nos regalan, alguno no vaya a inventar una nueva vacuna o la tele transportación.
Algunos días, quedo con mi amigo Javier Das y compartimos ese momento ceremonioso y personal que es la primera comida del día. Desayunamos y hablamos de literatura. Das es un narrador excelente y divertido. Cuenta infinidad de anécdotas, cambia las voces, ríe. Toda su obra tiene una poética muy particular. Es un pescador de recuerdos, de nostalgias.
Entre las múltiples funciones que puede cumplir el juego simbólico destaco dos especialmente: una, que puede ser una vía de escape y de elaboración del mundo pulsional del niño; y otra, que va permitir al adulto comprender y conocer a los niños en su verdad, no quedándose con la imagen de niño que tiene en su cabeza.
Cuando se compran videojuegos para los más pequeños de la casa siempre surge la duda de si se está seleccionando el título más adecuado para ellos. No sólo ha de crear un interés en ellos, también ha de ser instructivo y que les proporcione una experiencia divertida. Esta elección no es fácil para todo el mundo, incluso para aquellos padres dentro del mundillo.