El único éxito de Ayuso en México: une a los mexicanos en la opinión de que su gira por el país fue un fracaso "atroz"
La inmensa mayoría de analistas políticos y periódicos de México critican la gira de la presidenta de la Comunidad de Madrid al país.

En las últimas semanas, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, se ha mostrado algo hastiada de tener que hacer referencia día sí y día también a las declaraciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Antes incluso de su fallida gira por México, Sheinbaum ya dijo que no estaba muy convencida de si "valía la pena" contestar a Ayuso después de que dijera que el país era un "narcoestado" en un vídeo enviado a un evento en Mar-a-Lago, la residencia del presidente de EEUU, Donald Trump. Ahora bien, pese al hartazgo, con su último viaje la presidenta madrileña ha logrado lo opuesto a lo buscado. Ayuso no solo ha logrado reforzar a Sheinbaum, sino que a la vista de las reacciones ha puesto también en un aprieto a la oposición mexicana.
Apenas hay en México alguien que vea con buenos ojos la visita de Ayuso. Hasta los más conservadores tratan de restar importancia a su falta de atino para tratar de poner de nuevo a Sheinbaum en la diana. "El PAN [la formación política que invitó a la presidenta regional] se vio enredado en la atroz visita de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien vino a México a hacer su especialidad: escandalizar. Los panistas perdieron, así, el momentum perfecto para desenvainar la espada y clavársela a Morena [el partido de Sheinbaum]", escribe el politólogo Leo Zuckermann en el Excelsior.
En la misma línea se pronuncia el analista Víctor Beltri, también en el Excelsior, donde asegura que "la oposición mexicana hace política como gallina sin cabeza". "La presidenta [Sheinbaum] se encontraba entre la espada y la pared, como trató de desmentir con nerviosismo en alguna conferencia mañanera; el Gobierno parecía asfixiarse entre el discurso que correspondía al momento y la defensa de la Administración anterior, hasta que llegó el aire fresco que le brindó la visita de Isabel Díaz Ayuso", escribe Beltri, quien define a la líder del PP como "una oportunista política, carente de visión estratégica", "escandalosa, polarizante" e "imprudente".
No es fácil, acaso imposible, encontrar a algún analista político mexicano que celebre el advenimiento de Ayuso al país. En Milenio, el director general editorial del grupo mediático, Óscar Cedillo, considera que la presidenta madrileña fue a México "a cometer uno de los errores más frecuentes de cierta clase política española: hablar de nuestro país sin entenderlo". "Su visita terminó convertida en un papelazo diplomático y cultural. [...] La soberbia fue proporcional a la ignorancia. Ayuso llegó a México con el tono de quien cree venir a explicarle su propia historia a los mexicanos. Y eso suele salir mal", escribe Cedillo, quien concluye: "Las relaciones serias entre naciones no se construyen desde la arrogancia ni desde los complejos históricos. Mucho menos desde la ignorancia disfraza de valentía política. A tomar viento".
También en Milenio, el periodista y escritor Braulio Peralta destaca un logro de Ayuso, el haber "unido a la inmensa mayoría de mexicanos". Peralta coincide en que su viaje solo sirvió para "hundir a la minoría de la derecha panista": "Sin querer se metieron un gol que pronostica su futuro en las próximas elecciones. Nadie la boicoteó en ninguno de los actos que realizó. Solita cayó con su discurso añejo, colonialista, clasista, racista. Decir lo que dijo aquí es como darse balas en el cerebro. El arrepentimiento de los que se retrataron con ella debe ser con pena incluida".
El Gobierno mexicano, claro, no desperdicia la oportunidad de reiterar el fracaso de Ayuso. En El Heraldo de México, el director general del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores en el Gobierno de Sheinbaum, Marí Batres Guadarrama, suma a los éxitos de la presidenta madrileña el haber "despertado la memoria histórica" en México. "Las pretensiones colonialistas de la presidenta de la Comunidad de Madrid se toparon con el rechazo de la gente. [...] No, señora Ayuso. Cortés no es un héroe mexicano. Es símbolo de codicia, despojo y genocidio. Valores del franquismo y la ultraderecha española. Eso sí", asevera Batres.
Acaso el mejor resumen del celebrado tour lo ha hecho el mexicano Agustín Benítez Ochoa en una carta al periódico La Jornada. "Ojalá vinieran más, muchas más, señoras Díaz Ayuso a México: fortaleció al Gobierno de Claudia Sheinbaum de manera importante; ridiculizó a los miserables de la ultraderecha en el país y a los no tan ultras; abochornó a sus millonarios patrocinadores y consiguió un fuerte apoyo en España para el Gobierno y el pueblo mexicanos". Sin duda, una victoria...
