Álex, 40 años, deja la ciudad para mudarse solo a Laponia para bajar su barriga cervecera: "No puedo decir que sea alcohólico"
Quiere regresar a su ciudad natal siendo un hombre distinto.

A los 40 años, cuando la mayoría consolida rutinas, hipotecas y bares de confianza, Álex decidió hacer justo lo contrario: dejar la comodidad urbana, despedirse de su familia y marcharse en solitario a la remota Laponia. ¿El objetivo de esta repentina decisión? El de abrir el restaurante que siempre soñó y, de paso, perder la barriga cervecera que Helsinki le fue regalando entre jornadas y cañas infinitas.
Su historia forma parte de la nueva temporada de ‘Unelma Lapista’, el formato de Yle que sigue a quienes cambian de vida para perseguir un sueño en el norte. Chef de profesión y residente durante años en Helsinki, Álex se instaló en Ylläsjärvi para abrir su propio restaurante tras el empujón de un amigo. Reconoce que dejar a su familia en el sur ha sido un sacrificio, pero también una oportunidad para reinventarse.
Además de cumplir su sueño, Álex también tiene como objetivo personal reducir el consumo de alcohol. “No puedo decir que sea alcohólico, pero en la ciudad se bebe mucho”, admite con humor y sinceridad en declaraciones recogidas por el medio finlandés Seiska. Para evitar recaídas, planea mantener un círculo social más pequeño mientras vive en el norte, ya que reconoce que los días de trabajo en Helsinki solían terminar con una cerveza.
Un desafío a nivel personal
El programa ‘Unelma Lapista’ muestra las historias de otras personas que se juegan todo por una nueva vida en Laponia, planteando preguntas habituales que surgen ante cambios drásticos: ¿vale la pena dejar la carrera y a los amigos por un sueño en el norte? ¿Cómo altera esto las relaciones familiares? En el caso de Álex, la apuesta pasa por combinar una renovación profesional con pequeños cambios de estilo de vida, algo que espera que tengan un efecto duradero si algún día regresa a la capital.
Además de centrarse en su restaurante y en perder la famosa barriga cervecera, Álex tiene otras metas muy personales que acompañan su cambio de vida. “Deshacerse de la calvicie es una de mis prioridades. Necesito reducir el consumo de alcohol y aprender a vivir económicamente”, reflexiona. Confiesa que quiere regresar a Helsinki siendo un hombre distinto, más consciente de sus hábitos y con un estilo de vida más saludable.
La mudanza a Laponia no solo es un desafío profesional, sino también un experimento de autotransformación, donde cada decisión busca equilibrar salud, finanzas y bienestar personal antes de un posible retorno a la ciudad. En esta nueva temporada del programa de Yle, Álex espera demostrar que es posible reinventarse, encontrar equilibrio y perseguir los sueños sin perder de vista lo que realmente importa.
