Condenan a un farmacéutico por recibir más de 40.000 euros de regalo de un laboratorio
Según la defensa, el acusado actuó por ingenuidad y desconocimiento.

Aceptar regalos o ventajas económicas a cambio de favorecer a un proveedor no es una práctica inocente, y menos aun cuando quien los recibe ejerce una profesión sanitaria. La ley considera estos beneficios como posibles sobornos y, por ese motivo, prohíbe desde hace décadas que farmacéuticos y otros profesionales de la salud acepten regalos de laboratorios, una infracción que puede acarrear sanciones penales y disciplinarias.
Bajo esta premisa, el tribunal penal de Aix ha condenado a Serge G., un exfarmacéutico de Martigues, por haber aceptado regalos de lujo del grupo Laboratorios Urgo valorados en 41.707 euros entre enero de 2016 y septiembre de 2020. El fallo impone una multa de 20.000 euros, de la cual queda suspendida la mitad, y obliga además al condenado a pagar 1 euro simbólico en concepto de daños morales al Consejo Nacional del Colegio de Farmacéuticos.
El caso forma parte del gran escándalo que sacudió al sector farmacéutico en Francia tras la investigación iniciada por la Dirección General de Política de Competencia, Consumo y Control del Fraude en 2021. Según recoge La Provence, Urgo ofreció a Serge todo tipo de regalos: joyas, bolsos de lujo, productos Apple, muebles de jardín, televisores de última generación... Entre otros artículos de alto valor, en lugar de aplicar descuentos comerciales convencionales en sus pedidos.

Más de 8.000 afectados
La defensa sostuvo que el representante de ventas le había asegurado que optar por regalos en lugar de descuentos era legal y que su cliente actuó por ingenuidad, sin intención de infringir la ley. Frente a esa tesis, la fiscalía recordó que “el desconocimiento de la ley no excusa”, especialmente tratándose de un profesional sanitario con deberes de diligencia. La acusación calificó la práctica como compra de influencia y solicitó una sanción disuasoria.
Finalmente el tribunal aplicó la pena mencionada y la reparación simbólica solicitada por la orden profesional. Según recoge la prensa francesa, los laboratorios Urgo ofrecieron regalos de lujo a un total de 8.672 propietarios de farmacias de toda Francia, de los cuales solo 1.800 recibieron obsequios por valor de más de 10.000 euros. Esto ha convertido el expediente en uno de los mayores escándalos de “regalos” a profesionales sanitarios en la última década.
En enero de 2023 las filiales implicadas fueron ya sancionadas por la justicia, con multas y la confiscación de bienes. No obstante, el conflicto ha reabierto el debate sobre el llamado “dispositivo anti-regalos” vigente en el Código de la Salud público francés desde 1993, reforzado con decretos en 2020. La normativa prohíbe aceptar beneficios ofrecidos por laboratorios a profesionales de la salud salvo excepciones muy concretas, y prevé sanciones penales y administrativas.
Tras la audiencia, el Colegio Nacional de Farmacéuticos reclamó una indemnización simbólica por el daño a la imagen colectiva de la profesión, recordando que las obligaciones legales sobre regalos y ventajas siempre han sido comunicadas a sus miembros. La defensa del condenado replicó que muchos farmacéuticos fueron inducidos a error por procedimientos comerciales presentados como legítimos por una empresa del tamaño de Urgo.
