Investigadores hallan en las profundidades de una cueva algo muy raro: "No había visto nada así"
Los científicos encontraron varios ejemplares de animales momificados, de los que raramente se hallan.

Un equipo de investigadores ha descubierto algo muy especial en una cueva profunda en el norte de Arabia Saudita, cerca de la ciudad de Arar. En la cueva se encontraron varios animales momificados bien conservados, de esos que los arqueólogos rara vez encuentran, según ha publicado Tietten Kubalehti. El descubrimiento ha sorprendido incluso a aquellos que no eran los arqueólogos que lo realizaron. "Nunca había visto algo así antes", ha declarado a Associated Press Joan Madurell-Malapeira, profesor de paleontología en la Universidad de Florencia.
Los investigadores encontraron en la cueva siete guepardos momificados, así como los huesos de otros 54 guepardos. Los restos óseos más antiguos datan de hace unos 4.000 años, y las momias de guepardo tienen entre 130 y 1.870 años. Los científicos no están seguros exactamente de cómo fueron momificados los felinos, según han declarado los descubridores.
En su estudio publicado en la revista científica Nature han explicado que las condiciones secas y la temperatura estable en la cueva pueden haber jugado un papel. Además, los cadáveres también deben evitar ser comidos por carroñeros hambrientos, como pájaros y hienas.
Sin embargo, es muy raro que grandes mamíferos estén tan bien conservados. Estos investigadores aún no tienen claro por qué había tantos guepardos en la cueva. Creen que pudo haber sido un lugar de anidación, por ejemplo, donde las madres podían dar a luz y criar a sus crías en paz.
Sin embargo, hay una cosa que sí es segura, como afirma el autor principal del estudio, Ahmed Boug, investigador del Centro Nacional de Vida Silvestre de Arabia Saudita, en un correo electrónico a la popular revista científica Science Alert: “El descubrimiento de restos tan bien conservados de guepardos que vivieron en esta parte del mundo hace tanto tiempo es ‘completamente sin precedentes’”. Y es que, según los investigadores, el descubrimiento brinda nuevas esperanzas para la restauración de la especie en la zona donde se extinguió en la década de 1970.
