Es posible comprar esta hermosa isla por 57.000 euros, pero hay un 'pero' que a muchos les puede echar atrás
“Acceder representa un riesgo significativo para la salud y la seguridad”.

Para quienes fantasean con dejarlo todo atrás, aislarse del mundo y empezar de cero en una isla remota, el sueño parece hoy más cercano que nunca. Tener un pedazo de tierra rodeado por el mar, lejos del ruido y las prisas, ya no es solo cosa de millonarios. Aunque el precio de venta pueda resultar sorprendentemente bajo, la verdadera factura llega después: vivir en una isla privada implica renuncias, riesgos y desafíos que no todos están dispuestos a asumir.
Bajo esta premisa, una pequeña isla conocida como Eilean a’ Chapuill, o la Isla del Caballo, ha salido al mercado con un precio de salida simbólico: ofertas desde 50.000 libras esterlinas (unos 57.000 euros). La propiedad, que incluye un cobertizo para embarcaciones y panorámicas sobre las aguas de la costa oeste de Escocia, ocupa aproximadamente 22.000 metros cuadrados y se encuentra justo frente a la playa de Kilmory, entre Loch Sween y Loch Caolisport.
A primera vista se trata de una oportunidad única: vistas de 360 grados hacia la costa y las islas de Jura e Islay, privacidad y la posibilidad de llegar a pie durante la marea baja o en barco cuando el mar lo permita. Sin embargo, las mismas agencias que publicitan la isla han lanzado una advertencia clara: “Acceder a Eilean a' Chapuill, debido a los rápidos cambios de marea, representa un riesgo significativo para la salud y la seguridad”, se puede leer en páginas como Right Move.
Mejor extremar la precaución
El enclave forma parte de una costa conocida por su belleza escénica y por pequeños pueblos marineros cercanos que ofrecen servicios básicos y atraen a navegantes y turistas durante la temporada estival. La venta, gestionada por Robb Residential, señala el potencial de la isla tanto como refugio privado como para proyectos ligados al turismo rural o iniciativas de conservación, aunque subraya las limitaciones prácticas que impone su accesibilidad.
El paso entre la isla y la costa está sometido a cambios de marea rápidos, por lo que se recomienda realizar las visitas “con extrema precaución y bajo su propio riesgo”, ya que una mala planificación o un descuido pueden dejar aislados a los visitantes o provocar situaciones peligrosas en cuestión de minutos. Por ello, Eilean a’ Chapuill se ofrece como una pieza de la Escocia más salvaje y pintoresca, asequible en términos económicos, pero no exenta de retos prácticos.
La Isla del Caballo no es la única venta escocesa que ha despertado interés internacional en el mercado inmobiliario. Este mismo año la isla Shuna, con más de 445 hectáreas, restos de un castillo y varias viviendas, se ofreció en venta por 5,7 millones de euros, ilustrando el amplio abanico de ofertas que van desde pequeñas islas accesibles por marea hasta grandes propiedades con infraestructuras turísticas ya desarrolladas. Para muchos compradores, la decisión no solo pasa por el precio, sino por la logística y las limitaciones de acceso.
