La crisis en la casa real noruega se agrava: la cercana amistad de Mette-Marit con Jeffrey Epstein
Un centenar de mensajes filtrados por la Casa Blanca revela la profunda relación que ambos mantenían. La princesa se disculpa: "Es simplemente vergonzoso".

La desclasificación de los miles de archivos del caso Epstein por parte de la administración Trump no ha sacudido únicamente a la casa real británica, y en concreto, al expríncipe Andrés. También a la monarquía noruega. Centenares de mensajes entre la princesa Mette-Marit y el pedófilo desvelan que no solo mantenían una relación de amistad de años, sino que coqueteaban.
Tal y como ha podido conocer el diario El País, en las comunicaciones publicadas, se confirma que la princesa y el empresario se vieron en algunas ocasiones, aunque nunca pisó la isla donde se cometieron los delitos sexuales. Ambos se cuentan intimidades: él se preocupa por su salud; ella, por buscarle pareja.
Pero esta relación no puede sorprender demasiado al pueblo noruego. La esposa del heredero al trono noruego, el príncipe Haakon, se vio obligada a pedir disculpas en 2019 por hacer mantenido una relación estrecha con Epstein. Según recoge el medio de comunicación, entonces, ella misma hablo de una relación entre 2011 y 2013 y de una reunión. Pero los nuevos documentos desmienten sus palabras: hubo más encuentros, en Nueva York, Miami y Oslo; y se extendió hasta 2014.
No hay duda, de que la princesa es ella misma: utiliza el correo oficial de la casa real noruega para el intercambio de mensajes. "Te busqué en Google", le dice la princesa al empresario en una de sus primeras comunicaciones. En diciembre de ese mismo año, él le felicita la Navidad. "¿[Desde la] isla de Jeff?", responde ella. "Sí", responde él.
Mensajes subidos de tono
Algunos de los mensajes, que ha podido recoger el diario El País, desvelan que algunas de las conversaciones rozaban el flirteo:
- En septiembre de 2012, él le escribe: "¿Vienes?". Ella responde: "Esta noche no hay excusas".
- En octubre de 2012, él le pregunta. "¿Qué tiempo hace allí? Estoy cazando esposas. París está interesante, pero prefiero a las escandinavas", afirma. Ella responde ese mismo día: "Helado. Nevó ayer. París es bueno para el adulterio. Las esposas escandinavas son mejor material".
Mette-Marit y Jeffrey Epstein se vieron en la mansión de Palm Beach (Florida, EE UU) del pedófilo en 2013. Las pruebas: un mail da los datos exactos del vuelo, la hora y la recogida de la princesa para "llevarla a la casa de PB", en referencia a esa residencia. Ella también le cuenta cómo fue su regreso a casa: "De todas formas, ¿vienes a verme pronto? Echo de menos a mi amigo loco".
Unas disculpas poco convincentes
Este sábado, horas después de la desclasificación de los documentos que comprometen a la princesa, la casa real noruega ha remitido un comunicado a los medios de comunicación en nombre de Mette-Marit. "Jeffrey Epstein es responsable de sus actos. Debo asumir la responsabilidad por no haber investigado mejor sus antecedentes y por no haber comprendido con la suficiente rapidez qué clase de persona era", asegura.
"Lo lamento profundamente y es una responsabilidad que debo asumir. Demostré falta de criterio y lamento haber tenido contacto con Epstein. Es simplemente vergonzoso", ha agregado en el escueto mensaje.
Su hijo declara este martes por 38 delitos
Entre el 3 de febrero y el 13 de marzo de 2026 se celebrará en Oslo el juicio contra Marius Borg Høiby, hijo de la princesa Mette-Marit y al que se le acusa de 38 delitos, entre ellos violaciones. Si es declarado culpable, podría ser sentenciado a una pena de hasta 16 años de prisión.
Los cargos fueron presentados tras una investigación que comenzó con su detención, en agosto de 2024, por agredir presuntamente a su novia. Entre las acusaciones presentadas por la Fiscalía de ese país: actos violentos contra su exnovia, daños, alteración del orden público, infracciones de tráfico y la filmación de órganos sexuales de varias mujeres sin su conocimiento ni consentimiento.
