Jenni, 27 años, abandona la carrera con la que muchos sueñan: "En retrospectiva, fue quizás el año más infeliz de mi vida"
"Cuando asistía a eventos para influencers, no siempre me sentía integrada", ha asegurado.

Muchos jóvenes (y no tan jóvenes) sueñan hoy en día con poder desarrollar una carrera profesional en las redes sociales con la que poder atraer a grandes marcas y ganar importantes sumas de dinero.
Jenni Tuominen es una finlandesa de 27 años que, tras haber estudiado Administración de Empresas, creó su propia compañía dedicada a la producción de contenidos para redes sociales.
"Tuve suerte desde el principio, ya que conseguí un cliente importante cuyos encargos me permitieron, básicamente, dirigir toda mi empresa. Además, obtenía ingresos de mis propias colaboraciones en las redes sociales", ha contado la joven en declaraciones al medio de comunicación finlandés Ilta-Sanomat.
Al principio, convertirse en emprendedora fue para Jenni una aventura que le parecía emocionante. Sin embargo, conforme fue pasando el tiempo, se dio cuenta que no era plenamente feliz dedicándose en cuerpo y alma a las redes sociales.
"Cuando asistía a eventos para influencers, no siempre me sentía integrada. Sentía presión por mi apariencia y por cómo debía ser mi vida. También empecé a preguntarme si merecía la pena basar toda mi carrera solo en las redes sociales", ha explicado la finlandesa de 27 años.
Uno de los problemas para Jenni Tuominen es que su trabajo se desarrollaba en gran parte en solitario y ella echaba en falta tener una comunidad laboral. Además, no tener una rutina clara en sus días de trabajo tampoco era lo adecuado para la joven, diagnosticada de TDAH.
Por esos motivos, Jenni ha llegado a afirmar que su etapa como influencer "en retrospectiva, fue quizás el año más infeliz de mi vida".
Giro radical a su vida profesional
Ante esa situación, la joven decidió dar un giro radical a su vida profesional y, aprovechando sus estudios, inició una nueva carrera en el sector financiero. Desde entonces, Jenni lleva tres años trabajando en un banco.
En concreto, la finlandesa de 27 años ocupa un puesto de especialista en comunicaciones y análisis empresarial en el ámbito de la financiación hipotecaria. Jenni está muy feliz de haber cambiado su trabajo en las redes sociales por un trabajo de oficina, ya que le proporciona un ritmo laboral regular y predecible (además de un sueldo mensual fijo sin grandes oscilaciones).
"Las rutinas proporcionan seguridad, y disfruto formando parte del equipo y aprendiendo de compañeros con más experiencia", ha destacado la joven.
