Uno de los documentos desclasificados del 23-F: "Se han inventado acontecimientos" para implicar al rey
Uno de los textos de Interior rechaza la teoría que involucraba a Juan Carlos I en la asonada y el Cesid apunta a que el monarca pudo reunirse con Milans del Bosch antes del juicio para que la Corona no saliera "lesionada".

Ninguno de los numerosos documentos desclasificados este miércoles sobre el intento de golpe de Estado del 23-F relacionan de una manera directa al rey Juan Carlos I con la famosa asonada, tanto por tener conocimiento de que fuera a producirse como por una participación activa en la misma.
Es más, un texto del Ministerio del Interior señala que las teorías que han implicado al monarca se elaboraron en favor de los intereses de los "verdaderamente implicados" y con la posibilidad de que una acción así pudiera tener lugar de nuevo "en el futuro".
En la nota "Campaña contra S.M." que recopiló el Ministerio del Interior se señala que la supuesta implicación del rey en el golpe respondía "al deseo de disminuir la responsabilidad penal de los procesados" y la "posibilidad de disponer de un argumento contra la Corona que haga posible un intento similar" más adelante.
"Tanto por parte de los abogados defensores de los verdaderamente implicados, como entre los grupos políticos y círculos simpatizantes con la causa de aquellos, se ha manejado profusamente esta implicación de S.M. el Rey como razón primaria del intento del golpe de Estado. Para ello se han tergiversado algunos hechos reales, se han interpretado de forma malintencionada otros y se han inventado acontecimientos que sólo han existido en la mente de sus creadores".
El documento admite que esos "sucesivos rumores" tuvieron algún éxito entre "los sectores de la derecha radical". "Se ha tratado de imbuir de forma insistente la idea de que no era posible la intervención de dos generales como MIlans y Armada sin conocimiento previo de su majestad".
Según esa fabulación, el rey se puso de acuerdo con el general Armada durante sus vacaciones navideñas en Baqueira para poner en marcha el golpe. Después, el General viajó a Valencia para concretar "la forma de hacerlo" con Milans del Bosch.
Por eso, según esa teoría, el rey forzó la dimisión de Adolfo Suárez como presidente del Gobierno el 29 de enero de 1981. Sin embargo, el golpe no salió adelante porque el rey habría traicionado a los generales para salvar su corona. Además, fue su propio padre el que "convenció" a su hijo para que diera marcha atrás. Así, el rey pudo presentarse ante los ciudadanos españoles como "el salvador de la Constitución y de la democracia".
¿Reuniones posteriores con Armada y Milans?
Tras el golpe del 23-F, según otro de los documentos desclasificados, la Casa Real se habría reunido de forma secreta con los generales Armada y Milans del Bosch para evitar que la Corona "no saliera dañada" del juicio por lo ocurrido.
El informe del CESID bajo el nombre, ‘Sobre entrevistas de SM el Rey con militares implicados en el golpe del 23-F’, se detalla que "alguien muy importante de la Casa Real se ha entrevistado con el general Armada, matizando con él comportamientos relativos a la vista oral del proceso y que cuando de igual forma se quiso celebrar la entrevista con el general Milans del Bosch, este exigió que la ‘entrevista se concretase con la propia persona real, no admitiendo intermediarios ni eslabones inferiores".
Los espías no dan por confirmadas estas reuniones, pero aseguran que basan su información en "parcelas de opinión oíbles y cuantitativamente restringidas".
Cabe destacar que otros documentos desclasificados este miércoles que seis miembros del CESID conocían o habrían elaborado "un apoyo operativo" al golpe de Estado.
Las personas formaban parte de la AOME (Agrupación Operativa de Misiones Especiales), una unidad de funciones de inteligencia y operaciones encubiertas. Además, habrían respaldado a los golpistas después del golpe.
