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La Justicia perdona una deuda de 86.737 euros a una pareja que se arruinó en 6 meses al intentar salvar tres negocios a la vez: "Había semanas que apenas dormía nueve horas en total"

La Justicia perdona una deuda de 86.737 euros a una pareja que se arruinó en 6 meses al intentar salvar tres negocios a la vez: "Había semanas que apenas dormía nueve horas en total"

La situación se agravó a partir de la pandemia, momento en el que todo cambió para esta pareja.

Pareja en un ascensor
Pareja en un ascensorGetty Images/PhotoAlto

El Juzgado Mercantil número 3 de Bilbao ha perdonado una deuda total de 86.737,12 euros a una pareja de Vizcaya (60.635,38 euros al hombre y 26.101,74 euros a la mujer) que emprendió dos negocios de hostelería y tuvieron que ser traspasados por una ruptura sentimental y la falta de ahorros para hacer frente a los préstamos. De esta manera, la jueza exonera del pasivo insatisfecho a los clientes de Bergadà Abogados, boutique legal especializada en Derecho concursal y de ámbito nacional, con la Ley de la Segunda Oportunidad.

Las dificultades económicas comenzaron con la llegada del Covid-19. En 2022, la mujer, que dirigía un centro de estética, decidió abrir junto al que era su marido un restaurante y un pub, con el objetivo de generar más ingresos. De hecho, ella recuerda que “invertimos todos los ahorros que yo tenía”. Ambos se volcaron en los negocios, trabajando largas jornadas para sacar adelante sus proyectos en un contexto todavía afectado por las consecuencias de la pandemia.

La abogada que ha llevado el caso y socia fundadora de Bergadà Abogados, Marta Bergadà, recuerda que “hay muchas personas que cayeron en insolvencia a raíz de la pandemia y, actualmente, están en una situación compleja. Hay que tener en cuenta que los negocios que antes eran viables se vinieron abajo de un día para otro y esa realidad aún hoy sigue pasando factura”.

Sin embargo, en 2023 la relación sentimental se rompió. La separación marcó un punto de inflexión personal y profesional. De hecho, la mujer quedó sumida en una depresión, que, unida a las deudas que venía arrastrando desde la pandemia, provocó una situación de estrés constante que no logró gestionar ni a nivel mental ni emocional.

Por su parte, tras el desgaste emocional y la ruptura, el hombre se acabó desvinculando de los negocios, dejando en manos de ella la carga económica, administrativa y operativa. “En menos de 6 meses me arruiné por completo, porque me quedé con los tres negocios sola y con la moral por el suelo. Tenía que sacar dinero del centro de estética para ponerlo en los otros dos establecimientos”, dice la mujer. Él expresa que “fueron momentos muy duros, ya que nunca había vivido una situación en la que tuviera que elegir entre comer o pagar porque no llegaba a final de mes”.

Marta Bergadà indica que “se trataba de una situación compleja, tanto en lo económico como en lo emocional. La ruptura de la pareja, sumada a los efectos arrastrados por la pandemia, generó una carga de deuda imposible de sostener por ninguno de los dos”.

Ese mismo año, el restaurante cerró para destinar los escasos recursos disponibles al pago de las deudas acumuladas. Y en 2024, traspasó el pub ante la imposibilidad de seguir asumiendo su funcionamiento por falta de personal. "Tenían que estar pendiente de tres negocios, por lo que había semanas que apenas dormía nueve horas en total. Siempre tenía que estar vigilando lo que hacían y no tenía la cabeza para eso, por lo que todo fue de mal en peor", indica la mujer. Finalmente, sólo pudo mantener el negocio de estética, aunque siguió arrastrando las deudas que se habían originado.

De este modo, se vivieron unos años de “calvario e intentando pagar hasta el último momento. Además, las llamadas de las empresas de recobro de deudas y de las entidades bancarias se convirtieron en un agobio que, incluso, me impedía dormir”. Por otro lado, el hombre añade que eran una auténtica pesadilla, porque les intentaba dar argumentos de que no podía pagar, pero insistían”.

Fue el pasado mes de febrero cuando todo empezó a cambiar, ya que "tras indagar por Internet e Instagram, contacté con un abogado y éste me recomendó que hablara con Bergadà Abogados porque eran grandes especialistas en la Ley de la Segunda Oportunidad. Hicimos una reunión y se inició un procedimiento donde la incertidumbre siempre ha estado presente”, expresa la mujer. Su exmarido puntualiza que “al principio yo no me acaba de creer que fuera posible salir de aquel atolladero, pero tras hablar con Marta Bergadà y su equipo me di cuenta de que todo podía salir bien si teníamos paciencia”. La abogada puntualiza que “con la documentación vimos claro que se trataba de deudores de buena fe”.

La buena noticia se produjo recientemente, cuando la titular del Juzgado Mercantil número 3 de Bilbao perdonaba a los clientes de Bergadà Abogados una deuda de 86.737,12 euros (60.635,38 euros al hombre y 26.101,74 euros a la mujer). “Cuando desde Bergadà Abogados me comunicaron que se me había exonerado del pasivo insatisfecho sentí que volvía a nacer, ya que me quitaba de encima gran parte de los problemas que tengo y ahora puedo tirar adelante, haciendo una vida normal. Esto me va a permitir resurgir sin ataduras", concluye ella. A su vez, él argumenta que “cuando me llamaron sentí una gran emoción, porque podía salir de un gran problema. Estaba muy agobiado, pero ahora el futuro se presenta con mayor tranquilidad”.

Marta Bergadà apunta que "estamos ante un claro ejemplo de lo que la Ley de la Segunda Oportunidad puede hacer por las personas endeudadas de buena fe. De hecho, gracias a esta resolución los dos pueden dejar atrás años de angustia y empezar una nueva etapa sin la carga de las deudas". También insiste que “es fundamental siempre contar con un asesoramiento legal especializado para que el procedimiento sea claro, riguroso y eficaz desde el inicio”.