Va al médico pensando que se siente mal por una amigdalitis y sale diagnosticada con un cáncer "silencioso"
El pronóstico fue mucho peor de lo esperado.

Chloe Reid, una joven ciudadana británica, está experimentando un calvario desde que a los 21 años le diagnosticaran linfoma de Hodgkin, tras acudir al médico por la presencia de un bulto en el cuello y un cansancio que escapaba de lo normal.
Inocentemente, en su fuero interno, la joven quería pensar que se trataba de un caso de amigdalitis, aunque con el paso de los días y la mayor intensidad de los dolores, comenzó a pensar que se trataría de algo mucho más graves. Como finalmente fue.
Según explicó Chloe al medio The Sun, en el momento en que le comunicaron que se trataba de cáncer, sintió "como si hubiera entrado en la vida de otra persona, una vida mucho más aterradora que la mía".
Y destaca algunas de las primeras dudas que le surgieron en su cabeza y que por su edad no le tocaría responder todavía, como si quería tener hijos algún día. Todo ocurrió en noviembre de 2022 después de una llamada telefónica a su médico de cabecera relatándole la aparición de un bulto en el cuello.
Tras unos primeros test en los que se esperaba que fuera una amigdalitis, tras unos meses y cuando finalmente pudo acudir a la cita física en verano de 2023, el bulto se había extendido por el brazo.
Finalmente, los doctores llegaron a la conclusión de que padecía linfoma de Hodgkin, un cáncer que afecta a los glóbulos blancos conocidos como linfocitos.
La británica recuerda que llamar a sus padres “fue la llamada telefónica más difícil que he tenido que hacer, pero estuvieron ahí para ayudarme emocional y financieramente en los meses siguientes”.
Entre tanto, Chloe se ha movilizado durante estos años para recaudar dinero que ayuden a la investigación y conocimiento acerca de esta enfermedad, que por el momento no tiene cura. Finalmente, anima a todo el mundo a que acuda al médico para revisarse de forma periódica cualquier indicio que pueda suponer un problema médico.
