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30/10/2015 07:30 CET | Actualizado 29/10/2016 11:12 CEST

Diez series para ver en Halloween

Salgan de sus tumbas y acomódense en el sofá. Nada mejor para la noche del 31 de octubre que darse un atracón de series de terror. Aquí tienen una selección de delicatessens del género que haría las delicias del más sibarita de los zombies.

1. American Horror Story

A estas alturas, el juguete diabólico de Ryan Murphy no necesita presentación. Enfermiza, delirante y rocambolesca, su capacidad para crear imágenes impactantes es indiscutible. Es una máquina de crear gifs, algunos terroríficos, otros hilarantes e incluso algunos que unen ambas cosas. Ha llegado a un punto en que el guión y los personajes son lo de menos, si es que alguna vez tuvieron importancia, y hemos asumido que American Horror Story es un retorcido viaje sensorial salpicado de referencias que los adeptos al género identificarán con alegría mientras hunden la mano en la bolsa de palomitas. Serie mutante en la que cada temporada hay actores que regresan con papeles diferentes, serie monstruosa y desfigurada, de individuos marginales y marginados, que nos habla sobre el miedo al que es diferentes, tema recurrente de su creador, mientras danza a ritmo de videoclip, el parpadeo de Lady Gaga e hipnóticos planos cenitales. La serie que te recetaría el Dr. Brodsky.

2. The Walking Dead

¿Qué mejor que una buena dosis de zombies para celebrar Halloween? Algunos argumentarán, con una sonrisa irónica, que si realmente quieres ver zombies no mires The Walking Dead. Y es cierto, a menudo la serie se ha perdido en dilemas existenciales y reflexiones sobre la condición humana y ha olvidado que lo que realmente nos hace palpitar las sienes son los muertos vivientes husmeando en la oscuridad. Pero de vez en cuando ofrecen una buena horda de zombies, como el ejército de caminantes con el que ha arrancado la sexta temporada, cuyos primeros tres episodios han sido épicos. Conozco a más de uno que ya tiene seleccionados los episodios con zombies para hacer una buena maratón el día 31. Otra opción es elegir Dead Set, la miniserie en la que Charlie Brooker se imaginaba qué ocurriría si los zombies invadían la casa de Gran Hermano. Brillante idea para hacer una crítica a los reality shows y esparcir vísceras al mismo tiempo. Eso sí, ni The Walking Dead ni Dead Set tiene a George R. R. Martin de zombie, cosa que sí ha logrado Z Nation.

3. Les Revenants

Si estás harto de zombies malolientes que intentan hincarte el diente, siempre puedes darle una oportunidad a los muertos de Les Revenants, una serie francesa que ha logrado darle una vuelta al género centrándose en el aspecto humano del regreso del zombie. Ambientada en un pueblo francés, la serie relata el regreso de diversos personajes que habían fallecido años atrás, focalizando en la reacción de familiares y personas cercanas a ellos, que ya habían pasado o estaban pasando por el proceso de duelo, y también en las dificultades de estos muertos para retomar sus vidas tal y como eran cuando murieron. Aunque no se podría calificar como una serie de terror, tiene una capacidad notable para crear escenas espeluznantes. La ambientación y la banda sonora de Mogwai se unen para sumergirte en el lago de este pueblo donde el pasado sale a la superficie en forma flashbacks, uno por episodio, como en Lost. Para otros acercamientos alternativos al género, puedes apuntar In The Flesh, una serie británica que imagina la integración de los zombies en una comunidad humana.

4. Shokuzai

El terror asiático también tiene propuestas interesantes en la ficción televisiva, como es el caso de Shokuzai (conocida también como Penance), una miniserie japonesa de cinco episodios dirigidos por Kiyoshi Kurosawa y centrada en un asesinato producido en el contexto de una escuela. La ficción arranca cuando un hombre se acerca a un grupo de niñas y pide que una de ellas lo ayude. La que accede a acompañarlo será la víctima, y su caso nunca se podrá resolver porque sus amigas, a pesar de haber visto al asesino, no ofrecen un testimonio que pueda ayudar a atraparlo. Quince años más tarde, la madre de la niña muerta pone en marcha un plan para que las cuatro amigas, ahora ya adultas, paguen por lo que ella cree que fue ocultar la verdad. La historia es una adaptación de la novela homónima de Kanae Minato, cuyo trabajo también inspiró la película Confessions (también con una protagonista femenina y con la venganza como leit motiv), que funciona muy bien en el formato seriado al dedicar un episodio a cada una de las niñas, variando el punto de vista, de manera que la miniserie acaba siendo una recopilación de relatos de terror psicológico unidos por el mismo origen.

5. Riget

Mucho antes de que las series tuvieran el prestigio que tienen hoy, Lars Von Trier se puso al frente de una serie llamada Riget que fue, originalmente, una propuesta del canal público danés, en 1994. El cineasta había ganado la Palma de Oro en Cannes por Europa e intentaba decidir cuál era el siguiente paso en su carrera mientras hacía frente a sus problemas financieros. Aceptar el encargo de DR le servía para resolver los dos problemas, pues suponía una inyección económica para su productora, Zentropa, y al mismo tiempo se trataba de un proyecto de perfil bajo que no llamaría la atención y le daba más tiempo para pensar su siguiente película. Sin embargo, con los años Riget sería una de las joyas más apreciadas por los seguidores del danés y del terror en forma de serie. Ambientada en un hospital donde ocurrían cosas extrañas (transgrediendo así la idea de la ficción de confort asociada al género médico), con personajes extravagantes, una particular fotografía color sepia y el propio Lars Von Trier ejerciendo de maestro de ceremonias (a lo Hitchcock) fue una rareza televisiva que merece ser reivindicada más allá del remake que Stephen King hizo en 2004 bajo el nombre Kingdom Hospital.

6. Penny Dreadful

Eva Green, Eva Green, Eva Green, Eva Green. Ya he dicho todo lo que tenía que decir de Penny Dreadful: deja de leer, empiézala desde el primer episodio y ríndete ante el magnetismo de la actriz en el papel de Vanessa Ives. Inspirada en un tipo de literatura seriada del s. XIX que se caracterizaba por historias truculentas y un precio bajo (lo que garantizaba una gran popularidad), la serie nos transporta a la Londres victoriana, donde se cruzan todo tipo de personajes de ficción: Frankenstein, Dorian Grey, Van Helsing, Henry Jekyll... todos mezclados al estilo Alan Moore en una historia que tiene como principal eje la obsesión de Sir Malcolm Murray (Timothy Dalton) por encontrar a su hija, misión que lo llevará a entrar en ese territorio en el que la realidad se confunde con lo sobrenatural. Penny Dreadful quizás no se podría calificar de serie de terror, pero va sobrada de criaturas demoníacas y momentos escalofriantes. Además, cuenta con un piloto dirigido por José Antonio Bayona y un futuro episodio dirigido por Paco Cabezas.

7. Masters of Horror

Los primeros pasos televisivos del género de terror se produjeron en antologías dirigidas por nombres clave como el mencionado Alfred Hitchcok o el maestro Rod Serling y su The Twilight Zone. En España todavía son muy recordadas las Historias para no dormir, de Narciso Ibáñez Serrador, gran ejemplo de lo que puede dar de sí un formato en el que también hay que tener en cuenta títulos referenciales como Night Gallery, Tales From the Darkside o Tales From The Crypt. La antología es un formato que desapareció en favor de la serialidad, pero que últimamente vive una resurrección inesperada gracias a series como Black Mirror. Entre las propuestas más de género cabe destacar Masters of Horror, una antología creada por Mick Garris en 2005 que cuenta con episodios dirigidos por grandes nombres, como Carpenter o Landis. La recopilación tiene una calidad irregular, pero esconde joyas como el episodio de Takashi Miike, o el que tiene como protagonista a Norman Reedus, cuando todavía no era conocido como Daryl Dixon. Garris repitió la fórmula en Fear Itself.

8. Scream Queens

Cuando la noche ya haya entrado en su momento más caótico, es el momento de recorrer a un buen slasher, subgénero imprescindible cuando se trata de ver terror en grupo. Las series no tienen exponentes del género de gran calidad. Acercamientos serios como The Following acabaron siendo casi una parodia de sí mismos. Pero sí hay unas cuantas producciones que se toman el tema del asesino en serie con sentido del humor. La más reciente es Scream Queens, locura con el sello (de nuevo) de Ryan Murphy que, a pesar de tener problemas de ritmo, ya ha dejado personajes hilarantes como la sorda fan de Taylor Swift y escenas geniales como la de la víctima que intenta pedir ayuda por las redes sociales. Y no nos engañemos: pocas cosas más gratificantes se pueden ver que una pija insoportable siendo asesinada cruelmente. Sin ser una maravilla es más recomendable que la versión seriada de Scream. Si miramos hacia el pasado podemos recuperar Harper's Island o rescatar aquella vieja serie de historias cortas que presentaba Freddy Krueger. Ah, el bueno de Freddy sí que sabía provocar pesadillas.

9. Salem's Lot

A más de uno le hablas de Salem's Lot y se le ponen los pelos de punta, tal es el recuerdo que dejó esta miniserie de dos episodios que se emitieron seguidos (un total de tres horas) basada en la novela homónima de Stephen King. Los traumatizados espectadores de la época te hablarán de la escena de la ventana una y otra vez con voz temblorosa, como si estuvieran delante de un espectro. Parte del impacto que provocó se explica por el hecho de que muchos de ellos la vieron cuando todavía eran niños, pues TVE la emitió en 1985, y posiblemente fue su primer contacto con el género. Pero eso no quita que la historia de Stephen King, situada en un pueblo en el que los menores empiezan a desaparecer, no sea horripilante, ni que la banda sonora de Harry Sukman no tenga un poderoso efecto sugestivo. La miniserie es original de 1979 y en el caso que te apetezca pasar Halloween con una pesadilla nostálgica, asegúrate de no acabar viendo la versión que se hizo de la misma novela en el 2004 y que estuvo protagonizada por Rob Lowe.

10. Ash vs Evil Dead

El único motivo por el que Ash vs. Evil Dead no encabeza esta lista es que se estrena el 31 de octubre en Estados Unidos y no habrá manera de verla en nuestro país en Halloween. Porque quitando esta pega logística, es la serie perfecta para una noche de juerga y terror. Siguiendo el hilo de la trilogía cinematográfica original y de nuevo protagonizada por Bruce Campbell, el antihéroe de la sierra mecánica por brazo vuelve para seguir espachurrando criaturas diabólicas con su sentido del humor gamberro y sus excesos de violencia que tanto alboroto causaron en su día en el cine. En la serie nos reencontramos con un Ash fondón pero engreído como siempre, que sigue siendo, a pesar de sus años, el tipo al que te tienes que pegar si quieres sobrevivir al Apocalipsis. Situada cronológicamente después de El ejército de las tinieblas, y sin relación argumental con el reboot del 2013, Ash vs. Evil Dead promete diversión a chorros, que por algo la franquicia es un referente del subgénero splatter. La serie es una nueva colaboración entre Sam Raimi y el canal Starz (donde ya produjo Spartacus).


Toni de la Torre es autor de los libros Series de culto y La vida según Sheldon. Síguelo en Twitter @tonidelatorre

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