Esto es lo que piensan los podólogos sobre los Crocs

Esto es lo que piensan los podólogos sobre los Crocs

Flickr/PetraBFritz

La marca Crocs, que empezó a comercializarse en 2002 en Florida (Estados Unidos), ya ha vendido más de 300 millones de pares de zuecos de caucho en 90 países del mundo.

Por su tacto, su comodidad y su flotabilidad, son populares tanto entre niños como entre mayores.

"Son geniales para ir al parque o para estar en el jardín, donde se podría pisar algo difícil de limpiar en unas zapatillas de deporte, pero que en este calzado se va fácilmente con un manguerazo o una bayeta", escribía un usuario como reseña del producto en Amazon.

"Protegen los dedos y están muy bien para vaguear. También son perfectos para un viaje de actividades acuáticas", opina otro.

Sí, sí, tenéis razón. Los zuecos de caucho son asequibles y casi un clásico, pero… ¿qué piensan los podólogos sobre ellos? Lo cierto es que no les entusiasman. (Al menos, no a los expertos consultados en este artículo).

"Por desgracia, no son adecuados para llevarlos puestos todo el día", señala la doctora Megan Leahy, una podóloga de Chicago que trabaja en el Illinois Bone and Joint Institute [Instituto de Huesos y Articulaciones de Illinois]. Aunque "proporcionan un buen apoyo para el puente del pie", según esta especialista no se debe abusar de este calzado porque "no asegura el talón de una forma apropiada. Si el talón no está bien sujeto, tendemos a apretar los dedos, cosa que puede causar tendinitis o empeorar los problemas en las uñas, las deformidades en los dedos, los callos y las durezas. Las consecuencias pueden ser las mismas con cualquier chancla o zapato sin sujeción en el talón".

El doctor Alex Kor, presidente de la American Academy of Podiatric Sports Medicine [Academia Estadounidense de Medicina Podológica Deportiva], explica al HuffPost que la parte más importante de un zapato es la que une la zona sobre la que apoyan los dedos con la parte del tacón. "Es más probable que duelan los pies si los zapatos se doblan por el área del puente", aclara Kor.

Los zuecos de caucho, según Kor, son "el prototipo perfecto de calzado con puente flexible… En otras palabras: a diario vienen a mi consulta pacientes que se quejan de dolor en el puente o en el talón y es porque llevan estos zuecos", comenta.

"Únicamente hay dos tipos de pacientes a los que les puede venir bien usar estos zuecos: a aquellos que tienen el puente muy marcado o a aquellos que sufran de edema en las piernas o en los tobillos", asegura Kor. "Yo no recomendaría llevarlos durante 8 o 10 horas bajo ningún concepto".

"Está bien usar este tipo de zuecos para ir a la playa o a la piscina, pero no deberían utilizarse para hacer caminatas largas", coincide la doctora Leahy. "Me doy cuenta de que los niños (y también los adultos) tienden a viajar y a abusar de este calzado".

Este artículo fue publicado originalmente en la edición estadounidense de 'The Huffington Post' y ha sido adaptado del inglés por Lara Eleno Romero.