25/05/2018 15:26 CEST | Actualizado 30/05/2018 13:00 CEST

Leche fresca: ¿qué la hace única?

Toda la información para que sepas qué hace diferente esa “leche de toda la vida” de la que habla tu abuela.

PIXABAY

Desde hace un tiempo, en los lineales dedicados a productos lácteos de los supermercados es frecuente ver un tipo de leche diferente al que estamos acostumbrados: leche fresca. Al contrario de lo que podemos pensar, no es nueva. De hecho, es la que muchos de nosotros consumíamos de niños, esa leche de la que nuestras abuelas siguen diciendo que es la "de toda la vida".

La leche tradicional y la fresca comparten algunos beneficios claros, como el hecho de que se trata de un alimento natural y de producción local. Sin embargo, cuando hablamos de fresca es habitual que nos entren algunas dudas que suelen estar relacionadas con la fecha apta para su consumo o la forma idónea de conservación.

Para que puedas hacer tu compra teniendo toda la información posible en tu cabeza, comparamos la leche fresca con la leche UHT, resolvemos algunas dudas y desmitificamos algunas creencias que hemos asumido sobre ella.

Caducidad y conservación

Una de las dudas más frecuentes a la hora de consumir leche fresca es la creencia de que se debe consumir en un plazo de dos días, como sucede con la leche cruda. La realidad es que la fresca se somete a una pasteurización que permite que su consumo sea apto dentro de un plazo de entre 21 y 25 días.

Durante este proceso la leche se somete a una temperatura de entre 72 y 90º durante 15 segundos, mientras que la leche normal (UHT) se obtiene después de someterla durante cinco segundos a una temperatura mucho mayor: entre 135 y 140º.

Según el Instituto Puleva de Nutrición, "el hecho de que la pasteurización suponga una menor temperatura de tratamiento es la clave para mantener un sabor más parecido al de la leche cruda, además de todas sus propiedades, especialmente las vitaminas". Hay que tener en cuenta que la leche fresca debe mantenerse en la nevera.

INSTITUTO PULEVA DE NUTRICIÓN

Sabor

Puede que sea la cuestión más esencial. La leche fresca es perfecta para los que buscan disfrutar del sabor, ya que la pasteurización mantiene el mayor parecido con la leche reciénrecogida. Tal y como indica el Instituto Puleva de Nutrición, el proceso de esterilización de la leche normal provoca algunos cambios que pueden apreciarse ligeramente en el sabor.

Precio

El precio de la leche fresca es ligeramente más elevado, pero ese plus de inversión nos acerca a una experiencia más tradicional, y a un sabor más fiel al de toda la vida, por lo que se convierte en una opción ideal para las personas que valoran y aprecian especialmente el sabor de la leche.

Ahora también sin lactosa

Estamos en un contexto de fuerte crecimiento del mercado de leche sin lactosa. En la categoría de leche fresca están naciendo las primeras variedades sin lactosa, para que el consumidor con problemas de tolerancia al azúcar natural de la leche, pueda seguir tomándola y disfrutando de este sabor único.

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