María Juárez, psiconeuroinmunóloga: "Si el estrés te desborda, la respuesta más efectiva es moverte de forma explosiva"
El estrés es una respuesta natural del organismo ante un desafío.

El estrés se ha convertido en una de las principales amenazas para la salud mental en la actualidad. Organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo consideran una auténtica "epidemia" del siglo XXI por su impacto creciente en el bienestar físico y psicológico.
La psiconeuroinmunóloga María Juárez ha publicado un vídeo en su perfil de TikTok @hugebangmary donde propone una estrategia sencilla y directa para gestionar los picos de tensión. Se trata de moverse con intensidad: "Si el estrés te desborda, la respuesta más efectiva es moverte de forma explosiva, tu cuerpo ya se había preparado para correr", afirma.
La OMS define la salud mental como un estado de bienestar que permite a las personas afrontar los momentos de estrés, desarrollar su potencial y contribuir a su comunidad. Sin embargo, este equilibrio depende de múltiples factores individuales, sociales y estructurales, y puede verse alterado por situaciones cotidianas como problemas laborales, económicos o familiares.
Cómo reacciona el cuerpo ante el estrés
El estrés es una respuesta natural del organismo ante un desafío. Cuando aparece, el cuerpo libera hormonas como el cortisol, la adrenalina y la noradrenalina. Estas sustancias aumentan la alerta mental, tensan los músculos, elevan la presión arterial y liberan energía rápida en forma de glucosa y triglicéridos.
Según explica María Juárez, esta reacción tiene sentido desde el punto de vista evolutivo. "Cuando aumenta nuestra carga de estrés, el cuerpo entra en estado de alerta y se prepara para luchar o huir. Estamos oficialmente preparados para correr delante del león", señala. El problema es que, en la vida moderna, esos "leones" suelen ser imaginarios: plazos laborales, preocupaciones económicas o conflictos personales que no se resuelven con movimiento físico.
El resultado es que el organismo activa el mecanismo de emergencia, pero no libera esa energía. "Tu cuerpo monta todo ese tinglado porque cree que la amenaza es real, aunque sea un estresor crónico", explica la especialista.
Moverse para descargar la respuesta biológica
Ante este desajuste, la psiconeuroinmunóloga recomienda aprovechar esa activación fisiológica. "La respuesta más efectiva es moverte de forma explosiva", propone. Saltar, correr unos minutos, subir escaleras rápidamente o realizar ejercicios intensos breves puede ayudar a descargar la tensión acumulada.
El objetivo es dar salida a la energía que el organismo ha movilizado. Según Juárez, tras ese esfuerzo, el cuerpo tiene más facilidad para volver a la calma y reducir la activación hormonal. Este enfoque se basa en la idea de que la respuesta al estrés está diseñada para el movimiento, no para permanecer sentado frente a una pantalla.
Estrés agudo y estrés crónico
No todo el estrés es negativo. Existe el estrés agudo, de corta duración, que ayuda a reaccionar ante situaciones puntuales y puede mejorar el rendimiento. Sin embargo, cuando se mantiene durante semanas o meses aparece el estrés crónico, que aumenta el riesgo de problemas de salud.
Entre las consecuencias más habituales se encuentran hipertensión, problemas cardiovasculares, diabetes, obesidad, ansiedad o depresión. También pueden aparecer síntomas físicos como dolores de cabeza, tensión muscular, fatiga, insomnio o problemas digestivos.
La dificultad, advierten los expertos, es que muchas personas se acostumbran a vivir con niveles altos de estrés y no identifican sus efectos. Por eso, estrategias sencillas como el movimiento pueden ser útiles para cortar los picos de tensión.
Una estrategia para recuperar el equilibrio
La propuesta de María Juárez no sustituye otras medidas de cuidado emocional, pero sí ofrece una herramienta inmediata cuando el estrés alcanza niveles elevados. En lugar de intentar relajarse directamente sugiere responder con una acción física. De este modo, el organismo completa el ciclo biológico que inició ante la amenaza. "Tu cuerpo ya se había preparado para correr", recuerda la especialista.
